Pasaron 8 meses de aquel duro diagnóstico que obligó a dejarlo todo para ir a Mendoza. Así, sin tiempo para pensarlo, Adrián y Nahir partieron con su hijo Kilian lleno de temores, sin dinero, sin conocer a nadie, pero apoyados por un gran grupo de amigos, la familia y sobre todo, abrazados a la FE.
Allí en el hospital Notti conocieron a médicos y enfermeros que dan todo por la salud de sus pequeños pacientes. La ayuda de Asociación TrasPasar, la Casa Ronald McDonal y muchos más que los acompañaron en estos meses.
La familia Peña: Kilian, Adrián y Nahir en la dulce espera.
Y acá, en San Rafael, el acompañamiento de la familia, amigos y una comunidad que con su aporte económico, acompañaron todos estos meses de sacrificio, viajes, el traslado a Mendoza y los gastos de estar fuera de casa 8 meses.
Pero el día llegó: Kilian recibió su última quimioterapia y regresó a San Rafael.
Y a la emoción de la recuperación y el regreso se suma una nueva bendición: ¡Kilian será hermano mayor! Y un gran compromiso: el que le promotió, rodilla en tierra, Adrián a Nahir cuando le pidió que sea su esposa.
Después de tantas lágramas de angustia, hoy son de emoción y agradecimiento a todos. Y sobre todo, a Dios.









