Los dos jóvenes sanrafaelinos que fueron detenidos este martes en una serie de allanamientos que se realizaron en Cañada Seca por estafas con tarjetas de crédito y algunas de débito que investiga la Justicia de Mendoza, serían parte de la cúpula de la banda que perjudicó a más de 800 usuarios y obtuvo ganancias cercanas a los 70.000 dólares.
Este miércoles al aire de Vibra FM (100.3) habló el jefe de Investigaciones de Delitos Económicos, el subcomisario Osvaldo Araujo, que amplió los resultados de los operativos y anticipó que "los aprehendidos serán imputados por Asociación Ilícita en la modalidad estafa continuada".
Araujo confirmó que "la investigación continúa, en todo el proceso hay solo dos detenidos y no se descartan nuevos procedimientos".
En este contexto explicó que "se utilizaba una página en la web para obtener datos de tarjetas enmascarada en la posibilidad de cancelar deudas tributarias" y agregó que "los delincuentes pedían datos claves de las tarjetas para luego realizar extracciones y comprar criptomonedas y luego hacerlas dinero mediante una ingeniería financiera muy compleja".
El investigador confirmó que "se trata de gente muy capacitada con elementos informáticos acordes para llevar adelante las maniobras fraudulentas".
Desde el Ministerio de Seguridad informaron este martes que había cuatro aprehendidos y en ese sentido Araujo aclaró que "los otros dos detenidos estaban relacionados con la causa de las armas secuestradas y son padres de los jóvenes que a su vez son familiares entre sí".
La Justicia de San Rafael ordenó el secuestro de las armas. "Algunas estaban declaradas y tenían usuario legítimo y otras no", aclaró Araujo y agregó que "seguramente se los imputará por tenencia ilegal de las mismas y estas dos personas nada tienen que ver con la banda que se está investigando".
Lo cierto es que los dos jóvenes domiciliados en Cañada Seca serían parte de los principales eslabones de la banda que perjudicó a 800 usuarios a los que les hacían extracciones de montos pequeños y repetitivos no solo a mendocinos sino también a víctimas de otras provincias.
Un punto importante durante los procedimientos fue la orden que tenían los investigadores para poder abrir los teléfonos y congelar los criptoactivos que fueron transferidos a cuentas virtuales del Ministerio de Seguridad como pruebas contra los ciberdelincuentes.
"Es la primera vez que un Juez de Garantías permite la apertura de estos teléfonos para preservar pruebas", explicó el subcomisario.
En este contexto aseguró que "este delito es transversal, ya no respeta edades incluso personas como mucha experiencia e idoneidad han caído en la trampa" y aconsejó "no realizar operaciones con entrega de datos y chequearlas por teléfono antes de hacerlas".
Asimismo recomendó "visitar nuestras páginas en las redes sociales del Ministerio de Seguridad para mejorar los sistemas de seguridad de los teléfonos celulares para impedir los fraudes o el fishing".





