El partido entre Slavia Praga y Sparta Praga, conocido como el derbi de la capital checa, fue suspendido tras una invasión masiva de ultras locales cuando faltaban menos de cuatro minutos para el final y el equipo anfitrión lideraba 3-2. El encuentro se encontraba en el tiempo añadido, con el Slavia a punto de asegurarse el título de liga, cuando un grupo numeroso de seguidores irrumpió en el campo portando bengalas, petardos y bombas de humo. La suspensión interrumpió la inminente celebración y abrió la puerta a posibles sanciones que podrían costarle el campeonato al club local.
Atención a estas imágenes en el CLÁSICO entre Slavia Praha y Sparta Praha hace un rato.
— Sudanalytics (@sudanalytics_) May 9, 2026
Los hinchas invadieron y corrieron toda la cancha para TIRAR BENGALAS A LOS RIVALES.
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En videos que trascendieron a través de las redes sociales se pudo ver la invasión, así como también el ataque de algunos ultras contra la tribuna visitante arrojando material pirotécnico. Otros agredieron a jugadores rivales. En la transmisión oficial del encuentro se pudo ver el momento en el que el portero del Sparta, Jakub Surovcík, resultó alcanzado por uno de estos objetos
La seguridad privada y la policía no lograron contener la situación, lo que derivó en escenas de tensión y descontrol en el césped y la grada.
En un comunicado difundido al día siguiente, el presidente del Slavia, Jaroslav Tvrdík, se refirió a lo ocurrido como "la peor vergüenza" en sus once años al frente del club y "el momento más difícil en la historia moderna del equipo". Tvrdík enfatizó: "Un grupo de personas -me niego a llamarlas aficionados- irrumpió en el terreno de juego, agredió a jugadores del Sparta Praga y lanzó pirotecnia al sector de los aficionados visitantes. Eso no es fútbol. Eso no es Slavia. Es una vergüenza que todos cargamos", según el comunicado citado por EFE.
El presidente aseguró que los valores del Slavia no son el odio ni la violencia y anunció el cierre inmediato de la Tribuna Norte, núcleo de los ultras del club, hasta que todos los responsables sean identificados y puestos a disposición judicial. Tvrdík afirmó que esta decisión se mantendrá aunque implique clausurar la grada durante toda la próxima temporada. Además, confirmó la expulsión disciplinaria de los jugadores Tomas Chory y David Doudera, integrantes del primer equipo, por su implicación en los incidentes.
En su mensaje, Tvrdík pidió disculpas al Sparta, especialmente a los jugadores agredidos, y extendió sus disculpas a los aficionados visitantes y al fútbol checo en general. El presidente del club capitalino aseguró que el Slavia colaborará "plenamente con la policía y los órganos disciplinarios". Tvrdík fue enfático: "Los autores identificados recibirán, conforme al Reglamento de Visitantes, una prohibición de por vida de acceso al Fortuna Arena. Slavia exigirá asimismo la indemnización íntegra de los daños, incluidas las sanciones que los órganos futbolísticos impongan al club".
El directivo subrayó que "ser líder significa en primer lugar asumir la responsabilidad con la mayor contundencia y sin paliativos, incluso cuando duele. Sobre todo cuando duele". Tras la suspensión, la Liga Checa de Fútbol condenó los hechos y calificó de "totalmente inaceptable" la invasión y las agresiones sufridas por los jugadores del Sparta.
El enfrentamiento estaba a punto de sellar el campeonato para el Slavia, que lideraba la clasificación con 8 puntos de ventaja sobre el Sparta y solo restaban tres jornadas para la conclusión de la liga. Si finalmente se le da el partido por perdido al club local como resultado de la sanción disciplinaria, la ventaja del Slavia se reduciría a cinco puntos, lo que mantendría al Sparta con opciones matemáticas de obtener el título.




