Murió Fernando Gayoso, histórico entrenador de arqueros de Boca. Tras una larga lucha contra la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), el actual coordinador de goleros de las Inferiores xeneizes y un hombre muy querido en el club de la Ribera -y en el fútbol argentino en general- falleció este martes 26 de mayo, a los 55 años.
La dolorosa noticia fue comunicada por su propio hijo, Franco, quien le dedicó un emotivo mensaje de despedida en redes sociales: "Se fue una leyenda, alguien que me enseñó todo en esta vida, que luchó con toda su alma, contra todo, y, sobre todo, contra esta enfermedad. Sufriste muchísimo y aun así seguiste en pie de guerra. Siempre dije que fuiste, sos y serás mi ídolo, mi ejemplo a seguir. Nuestro apellido va a quedar en la historia por tus logros".
Gayoso, quien supo convertirse en una pieza clave de Boca en múltiples tandas de penales gracias a su ojo clínico en las definiciones , había comunicado públicamente su diagnóstico de ELA en 2024, una enfermedad neurológica degenerativa que afecta las neuronas motoras, responsables de controlar movimientos voluntarios como caminar, hablar, mover los brazos o incluso respirar.
Ex integrante del cuerpo técnico de Miguel Ángel Russo, el responsable de su regreso al club en 2020 tras haber trabajado anteriormente junto a Rodolfo Arruabarrena y un posterior paso por Racing, Gayoso debió alejarse de las prácticas cotidianas en el último tiempo debido al avance de la enfermedad. Sin embargo, continuó vinculado a Boca como coordinador de arqueros juveniles.
Porque así lo quería él, el trabajo fue siempre su motor. "Quiero enfrentar esta enfermedad de una manera distinta y dejar una huella", supo decir meses atrás . Y así fue: el exarquero del ascenso, que luego se convirtió en un emblema del Xeneize como formador y entrenador al potenciar a goleros de la talla de Agustín Orión, Agustín Rossi y Sergio Romero -quien siempre destacó públicamente su influencia-, sostuvo ese espíritu hasta el final.
Más allá de los resultados y de los títulos, en Boca y en el fútbol argentino quedará el recuerdo de un profesional apasionado, respetado y profundamente querido por quienes compartieron el día a día con él.





