Las confesiones de Ramón Díaz y una inédita anécdota con Maradona

Hace 10 minutos

El histórico delantero del fútbol argentino e ídolo de River Plate relató varios momentos de su trayectoria. De su relación con Riquelme y Coudet a los años que lleva sin visitar el Monumental

 Ramón Díaz, uno de los máximos ídolos de River Plate y de los grandes goleadores del fútbol argentino, brindó una extensa entrevista en la que se refirió a diferentes hechos de su trayectoria: desde hace cuánto no visita el Monumental, una anécdota inédita con Diego Armando Maradona en su llegada al Napoli y la relación que tiene con Juan Román Riquelme y Eduardo Chacho Coudet.

 En diálogo con el programa F90 de ESPN, uno de los puntos destacados de la entrevista fue una historia insólita con Pelusa y su llegada al fútbol italiano, donde el Pelado ya era uno de los artilleros más importantes de la liga. "Con Diego éramos muy amigos. Les voy a contar una historia que no se sabe. Cuando él estaba en el Barcelona, me llamó y le dije: ‘Yo te mando las camisetas del Napoli. Vení que vas a ser el rey de Nápoles'. Y así fue. Le mandé las camisetas", comentó Ramón.

 A esto, sumó: "Veía que Diego tenía ese carácter, esa personalidad, y Nápoles tiene una pasión. Era un lugar para que esté él". El entrenador de 66 años, de último paso por el Inter de Porto Alegre y actualmente sin equipo, reconoció: "Hay que recordarlo con mucho cariño. Por lo que fue, por lo que dio, lo que hizo. La gente se lo recuerda. Hablamos muchas veces en los últimos tiempos. Él tenía muy buena relación con Emiliano. Se juntaban".

 "Jugábamos juntos por la edad. Los dos queríamos ser figuras, hacer goles. Me acuerdo que cuando estábamos en el Mundial juvenil, yo tenía seis goles y Diego, ocho. Le digo: ‘Diego, dámela. Quiero salir goleador'. Yo también, me dijo", agregó.

 A pesar de que aseguró que "nací y crecí en River", Ramón Díaz reveló que lleva muchos años sin visitar el Monumental. "Hace mucho tiempo que no voy a la cancha. La última vez fue en el último campeonato (2014). No conozco el estadio nuevo. Lo veo, la gente es increíble cómo va, lo que alienta y lo que transmite en este fútbol argentino que, seguramente, River es uno de los equipos más grandes del mundo", aseguró.

Respecto a los motivos, explicó: "Hay que dejar trabajar tranquilo. Por supuesto, creo que la cosa más importante para el entrenador que está, es que se sienta tranquilo y cómodo. Si me invitan al Monumental, voy. Pero como invitado, para disfrutar lo que veo. En los últimos años estuve siempre en el extranjero. Siempre trabajando. Tuve la posibilidad de estar en grandes equipos, donde también me dieron la posibilidad de ganar. Si analizás bien de la época en la que terminé a hoy, hay muchos equipos que me dieron la oportunidad de ganar. Tuve trabajo. Estuve cinco años en Arabia".

En esta misma línea, Ramón Díaz aclaró que "el club sabe que, si me necesita, yo lo voy a ayudar". Inmediatamente, se deshizo en elogios con Eduardo Coudet: "El Chacho es un profesional increíble. Somos grandes amigos, de Emiliano también. Tenemos muy buena relación. Lo va a resolver, lo va a dar vuelta. Está mejorando, necesita tiempo. El equipo no lo armó él. Sé que tiene mucha visión, es un gran entrenador. La gente lo tiene que ayudar. No tuvo la posibilidad de tener una pretemporada".

 "A Marcelo (Gallardo) lo conozco mucho. Lo he ayudado en la época de jugador", comentó sobre el Muñeco. No obstante, recordó una anécdota con otro de los grandes ídolos del elenco de Núñez en la que le dejó un recado: "Hace mucho tiempo que no lo veo. Solo cuando era jugador. Nunca tuve la posibilidad de hablar con él. Nunca. Me hubiera gustado que él, cuando yo estaba en Arabia, que llevaba cinco años, me hubiera llamado para preguntar cómo era. Ahí lo hubiera aconsejado, porque muchos jugadores de los que yo dejé, él se los llevó. Entonces, ahí me di cuenta que iba a ser mucho más difícil para él. Sabía que iba a ser complicado para él".

El Pelado también puntualizó en otras figuras del fútbol argentino. En primer lugar, resaltó a Ariel Ortega. "El más grande que vi. Están Diego y Ortega. Los más grandes que vi. Las cosas que le permití... Tenía una inteligencia táctica. Podía jugar sin entrenar", sostuvo.

Por su parte, el riojano de 66 años destacó a Juan Román Riquelme: "Es un genio, un crack, por la historia que tiene y lo que le ha dado al fútbol argentino. Hay que tener mucho respeto por la historia que tiene". Incluso, aseguró que quiso llevarlo a River: "Me hubiera gustado, pero no quiso venir a River. Tuvo la posibilidad. Estaban todos los de Argentinos Juniors en la lista de los juveniles. Me los quise llevar a todos. Pero él dijo que no. Se fue a otro lado".

 En otro plano, Óscar Ruggeri le recriminó el por qué no fue al Mundial de 1990, a pesar de que Ramón Díaz reconoció que estaba en su mejor momento. "Siempre estuve enojado porque vos sabías que tenías que estar en el 90 con nosotros. Eras goleador, pero yo te echo la culpa a vos. ¿Sabes por qué? No era del entrenador eso. Era tuyo. Vos, con la relación que tenías con Diego, te reunías con Diego y estabas dentro del plantel. Y nosotros, Caniggia con vos de delantero, nos reíamos. De atrás, nos reíamos. Siempre me quedé enojado de eso. Era tu mejor momento en el fútbol. Eras el goleador de Italia", argumentó el Cabezón.

"¿Por qué no viniste? ¿Por qué no jugaste con nosotros? No me digas el entrenador", agregó el defensor. Sin embargo, el ex delantero del Inter fue tajante: "Yo creo que no pasa por vos o por mí o las relaciones, sino que el entrenador es que te tiene que llamar. Es el entrenador".

"No. Era un café. Era mirarse, se abrazaban e iban para adelante. Ese campeonato lo ganábamos con los ojos cerrados", concluyó Ruggeri.

Ramón Díaz también contó una historia con su mujer, que es hincha de Boca Juniors. "Mis hijos han cambiado como seis o siete escuelas en países distintos. Cuando teníamos la oportunidad de ir a algún lugar, íbamos todos juntos. Ninguno se quedaba. Vamos todos juntos o no vamos. A pesar de que mi mujer es de Boca, pero bueno. Se encariña con los clubes, pero no. Eso no lo va a cambiar. Tiene personalidad, no la vas a cambiar. A veces la quiero matar, pero bueno. Ese partido (el último Superclásico) lo estuvimos viendo en mi casa con amigos. Eran tres de Boca y yo estaba solo. Es parte del juego", comentó entre risas.

A esto, sumó: "Se mantiene ahí. Fue a la cancha de River. Siempre tuvo problemas cuando fue a la cancha de River. Con mucha gente se peleaba porque sabían que era de Boca. Tuvo situaciones difíciles. Pero las afronta muy bien".