H3N2 en Argentina: ya son 15 los casos y la mayoría no estaba vacunado
La variante más contagiosa de la influenza A se detectó en 8 provincias y casi un tercio de los pacientes fue hospitalizado. La importancia de la inmunización y las medidas de cuidado
La confirmación de cuatro nuevos casos de la denominada "supergripe" H3N2 en Córdoba y Corrientes amplió el mapa de circulación del subclado K y elevó a ocho el número de provincias con registros oficiales, alcanzando un total de 15 pacientes positivos en el país.
El dato, validado por el Instituto Malbrán, se sumó a los 11 casos informados este lunes a través del Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) del Ministerio de Salud de la Nación, en un contexto de baja circulación de virus respiratorios.
De los 15 casos identificados del subclado K, el 30% se detectó en personas hospitalizadas, un indicador que atrajo la atención de los equipos médicos, aunque no se observó un incremento significativo de ingresos a terapia intensiva ni de mortalidad.
La distribución geográfica de los casos mostró un patrón disperso: la provincia de Buenos Aires registró tres contagios; la Ciudad de Buenos Aires, dos; Neuquén y Santa Cruz, dos cada una; Córdoba y Corrientes, también dos; mientras que Mendoza y Tierra del Fuego reportaron un caso cada una.
Este escenario, todavía acotado en términos numéricos, generó interrogantes sobre una posible transición hacia la circulación comunitaria. Sin embargo, las autoridades sanitarias consideraron que la cantidad de casos no resultó suficiente para confirmarla.
Según el BEN: "Durante el periodo del 18/12/2025 al 09/01/2026 se secuenciaron los genomas correspondientes a 24 casos de Influenza A (H3N2). De esos, once correspondieron al subclado J.2.4.1 (K), once al subclado J.2.3, uno al subclado J.2.2 y uno al subclado J.2. Cinco se diagnosticaron en personas internadas y seis en pacientes ambulatorios".
Casos de influenza A en personas no vacunadas
El informe agregó: "Si bien la mayoría (19) no consignan antecedentes de vacunación, los cinco casos que habían sido vacunados correspondieron a tres subclados de los cuatro identificados hasta el momento. En cuanto a la división por sexo, el 58% de los casos con secuenciación de Influenza son de sexo masculino y, en particular, los del subclado K se distribuyeron entre siete casos de sexo masculino y cuatro de sexo femenino".
El análisis epidemiológico evidenció que la mayoría de los afectados no tenía antecedente de vacunación contra la gripe. En los primeros once casos relevados, 9 no habían recibido la inmunización anual. Si bien la vacuna disponible no incluyó específicamente al subclado K, los especialistas destacaron que su aplicación redujo el riesgo de formas graves de la enfermedad y complicaciones asociadas.
La influenza H3N2 históricamente se asoció con cuadros más intensos que otros tipos de gripe. Fiebre alta, dolores musculares intensos, cefalea persistente y un cansancio profundo caracterizan el inicio abrupto de la enfermedad.
También se observa tos seca, dolor de garganta y congestión nasal, mientras que en niños y adultos mayores fueron más frecuentes las manifestaciones gastrointestinales. La experiencia acumulada indicó un mayor riesgo de complicaciones como neumonía, infecciones bacterianas secundarias o descompensación de enfermedades crónicas.
La transmisión del virus ocurre principalmente a través de gotitas respiratorias expulsadas al toser, estornudar o hablar, además del contacto con superficies contaminadas seguido del contacto con mucosas. Esta dinámica facilitó la rápida propagación en espacios cerrados, escuelas o centros de atención sanitaria, lo que reforzó la necesidad de sostener medidas de cuidado conocidas y eficaces.
El Ministerio de Salud de la Nación reiteró recomendaciones para disminuir la transmisión: completar los esquemas de vacunación, lavado frecuente de manos con agua y jabón, cubrirse la boca y la nariz con el pliegue del codo al toser o estornudar y evitar compartir objetos personales.
Además, se recomendó la limpieza y desinfección regular de superficies, ventilación adecuada de ambientes cerrados y que las personas con síntomas respiratorios limitaran el contacto social hasta presentar mejoría clínica y permanecer al menos 24 horas sin fiebre.