En hombres mayores de 45 años, la migraña con aura podría triplicar el riesgo de ACV
La hipertensión, el tabaquismo y la diabetes son los factores principales de un accidente cerebrovascular, pero esta clase de dolencia podría aportar información clínica adicional para la prevención individualizada, según los autores del estudio
La hipertensión, el tabaquismo y la diabetes son los factores principales de un accidente cerebrovascular, pero esta clase de dolencia podría aportar información clínica adicional para la prevención individualizada, según los autores del estudio
Para muchas personas, la migraña con aura comienza con destellos de luz, puntos brillantes o alteraciones visuales antes del dolor de cabeza. Aunque estos síntomas suelen desaparecer en pocos minutos, un nuevo estudio sugiere que podrían estar asociados a un mayor riesgo de accidente cerebrovascular isquémico en adultos de mediana y avanzada edad.
El estudio, publicado en la revista Neurology de la American Academy of Neurology, analizó datos de la cohorte REGARDS, un amplio proyecto de investigación que reúne información de salud de miles de personas en Estados Unidos.
Los resultados mostraron que las personas con migraña acompañada de aura tenían más probabilidades de sufrir un accidente cerebrovascular isquémico -el tipo más frecuente de ACV, causado por la interrupción del flujo sanguíneo hacia una parte del cerebro- en comparación con quienes no padecían migraña. La migraña sin aura, en cambio, no mostró una asociación clara con un mayor riesgo.
Qué es la migraña con aura
La migraña con aura es un tipo de migraña que aparece acompañada por síntomas neurológicos temporales antes o durante el dolor de cabeza. Según la Cleveland Clinic, lo más frecuente son alteraciones visuales, como destellos de luz, líneas en zigzag, puntos brillantes o zonas borrosas en la visión. Algunas personas también pueden experimentar hormigueo, dificultad para hablar o sensación de desorientación.
Estos síntomas suelen durar entre algunos minutos y una hora, y luego desaparecen. Aunque el aura no siempre representa un problema grave, desde hace años distintos estudios investigan su posible relación con el riesgo de accidente cerebrovascular.