El 40% de los casos de cáncer pueden prevenirse con cambios en el estilo de vida

Evitar el tabaquismo, moderar el consumo de alcohol y vacunarse contra infecciones clave son medidas que contribuyen a evitar miles de diagnósticos anuales en todo el mundo

En el Día Mundial del Cáncer, los expertos insisten en que abandonar el tabaquismo, adoptar hábitos saludables, moderar el consumo de alcohol, realizar actividad física y someterse a chequeos médicos periódicos son medidas centrales para la prevención.

El cáncer se mantiene como la segunda causa de muerte a nivel global. En 2022, cerca del 37% de los nuevos diagnósticos, unos 7,1 millones de casos, estuvieron relacionados con causas prevenibles, según el último informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y su organismo especializado, el Centro Internacional para la Investigación del Cáncer (CIIC). De esta forma, según advirtió, "cuatro de cada diez casos de cáncer podrían prevenirse a escala global".

"En el estudio se examinan 30 causas prevenibles, entre ellas el consumo de tabaco y alcohol, un índice elevado de masa corporal, la inactividad física, la contaminación del aire, la radiación ultravioleta y, por primera vez, nueve infecciones cancerígenas", divulgó la OMS en su comunicado.

En Argentina, cada año se detectan más de 130.000 nuevos casos y la Asociación Argentina de Oncología Clínica estima que el 40% podría prevenirse mediante cambios en las conductas diarias.

Principales factores de riesgo del cáncer

La OMS, el CIIC, Mayo Clinic y el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos (NCI) identifican como factores predominantes el tabaquismo, la alimentación no saludable, la inactividad física, la obesidad, el consumo de alcohol y las infecciones por virus del papiloma humano (VPH) o hepatitis B.

Según el NCI, la exposición a radiación, a ciertas sustancias químicas ambientales y condiciones laborales riesgosas también incrementan el riesgo. En Argentina, de acuerdo con el reporte de All.Can, mencionado por MSD, el 6,8% de los tumores se asocian a obesidad, mientras que el consumo de alcohol se vincula al 3,5% de los casos.

Además, alrededor del 8% de los tumores están relacionados con infecciones prevenibles mediante vacunas incluidas en el calendario nacional.

El tabaquismo sigue siendo el mayor factor de riesgo prevenible en todo el mundo y está vinculado a una proporción significativa de cáncer de pulmón. Entre las mujeres, las infecciones como el VPH representan el principal porcentaje de casos que se pueden evitar.

Estrategias de prevención: hábitos y control médico

La adopción de hábitos saludables es determinante para reducir el riesgo de cáncer. Tanto Mayo Clinic como el NCI recomiendan dejar de fumar, reducir el consumo de carnes rojas y grasas saturadas, priorizar una dieta mediterránea con énfasis en verduras, frutas, cereales integrales y grasas saludables, y controlar el peso corporal.

Practicar al menos 150 minutos semanales de actividad física moderada contribuye a reducir la probabilidad de desarrollar diferentes tipos de cáncer, recuerda Mayo Clinic.

La vacunación contra la hepatitis B y el VPH, aconsejada por la OMS y el NCI, ha mostrado disminuir la incidencia de cánceres hepáticos y de cuello uterino. Es igualmente clave evitar la exposición al sol sin protección, limitar la exposición a sustancias nocivas y reducir el número de parejas sexuales para disminuir las infecciones de transmisión sexual vinculadas a algunos tumores.

Chequeos periódicos y detección temprana

Los estudios de detección temprana permiten identificar el cáncer en etapas iniciales y posibilitan tratamientos menos invasivos. Mayo Clinic resalta la utilidad de técnicas como la mamografía, la colonoscopía y el test de sangre oculta en materia fecal para la prevención de tumores de mama, colon y próstata.

El doctor Claudio Martin, presidente de la Asociación Argentina de Oncología Clínica, subrayó: "Cuando el cáncer se detecta a tiempo, el tratamiento suele ser más simple, mejor tolerado y más efectivo. No es lo mismo tratar una lesión pequeña que una enfermedad avanzada. Llegar temprano marca una diferencia muy grande en la evolución del cuadro y en las herramientas que debemos utilizar".

Por su parte, la doctora Gabriela Bugarin, directora médica de Oncología de MSD Argentina, afirmó: "La mejor herramienta sigue siendo el control a tiempo, ya que conocer los riesgos y estar atentos a las señales cambia el pronóstico por completo".

Perspectiva profesional y tratamientos: avances y desafíos

El tratamiento oncológico ha experimentado un progreso notable. Estrategias recientes como la inmunoterapia permiten actuar de forma más directa sobre el tumor y reducir el daño en los tejidos sanos.

Estos avances han extendido la sobrevida y mejorado la calidad de vida de los pacientes, logrando que más de la mitad de quienes reciben diagnóstico superen la enfermedad o puedan convivir con ella durante largos periodos.

Especialistas recalcan que los avances en los tratamientos no sustituyen la importancia de la prevención y el diagnóstico temprano, ya que ambos factores influyen de manera significativa en la evolución de la enfermedad.

Algunas personas tienen factores de riesgo no modificables: predisposición genética, antecedentes familiares o ciertas mutaciones genéticas heredadas, según el NCI.

Aun así, una evaluación de riesgos y el asesoramiento profesional pueden ayudar en la toma de decisiones sobre vigilancia periódica o intervenciones preventivas, aunque no signifiquen certeza absoluta de padecer cáncer. El entorno laboral y la exposición a agentes nocivos también deben tenerse en cuenta entre los determinantes.

La información fiable y el seguimiento regular de la salud, sumados a la adopción de hábitos saludables, aumentan significativamente las probabilidades de detectar la enfermedad en etapas tempranas y reducir su impacto en la vida de las personas.

Magnitud del problema y casos prevenibles

La dimensión del cáncer como problema de salud pública es global y regional. Según el CIIC, la incidencia es mayor en hombres, con el 45% de los nuevos casos atribuibles a causas evitables; entre mujeres la cifra es del 30%.

El tabaquismo encabeza la lista de factores de riesgo, responsable del 15% de los diagnósticos nuevos, seguido por infecciones (10%) y consumo de alcohol (3%). En Argentina, los tumores de mama, colon, pulmón y próstata representan casi la mitad del total de diagnósticos, según el CIIC y datos nacionales.