Con Diario Info YA! se puso en contacto Paola Giménez, una mujer que desempeña funciones como docente de artes marciales en el Salón Cultural de Espacios Múltiples de Villa Atuel, quien ha denunciado en reiteradas oportunidades violencia por parte de otro docente, en este caso de folklore. Expresó que peligra su seguridad y la de sus alumnas.
"Corro peligro yo y mis alumnitas. He perdido niñas por el miedo que le genera a los padres que se repitan situaciones de violencias como varias que se han dado con Marcelo Chelo González, a quien denuncie por constante situaciones violentas dentro de mi lugar de trabajo" comenzó.
"Siempre me ha amenazado y subestimado. En noviembre del año pasado le hice la primera denuncia por violencia de género" contó, recordando que en esa oportunidad Marcelo había entrado a su clase donde la insultó y amenazó, según Paola busca que abandone el lugar para quedarse con el espacio de trabajo que comparten.
En el Juzgado de Paz de Villa Atuel la respuesta que tuvo fue que "intentaran hacer las paces para seguir trabajando los dos en el mismo lugar"
Ante eso, Paola buscó un abogado en Alvear, quien le explicó que ella como víctima no tiene por qué aceptar ni tolerar la violencia de nadie.
"En ese momento yo dejé constancia en mi denuncia que en las cámaras de la heladería y de una aseguradora estaban las pruebas de la violencia recibida, pero nunca las pidieron" lamentó.
"Esa vez fue una pesadilla, yo tengo a cargo niñas pequeñas, y con discapacidad, esa vez, ante la violencia del profesor se asustaron tanto que dispararon por la calle, una de ellas se orinó y defecó encima" recordó Paola, tan traumática situación que no solo la puso en peligro a ella, también a sus alumnas.
"En esa oportunidad, la jueza nos citó a los 20 días, me dijo que hiciera las paces, ya que al no haberme golpeado físicamente no podía intervenir. Eso me pareció extraño porque la violencia no solo es física: es verbal, institucional, es económica porque en este caso, me quede sin alumnas porque los padres, y con toda razón temían por sus hijas" explicó.
Lamentablemente y según el relato de la docente, en febrero de este año una vez más hubo violencia "fui nuevamente a hacer otra denuncia, y ahí el policía me explicó que la primera había sido desestimada por la jueza, ya que no contaba con pruebas, según ella".
A fines de marzo otra vez volvió Paola a tener problemas con el profesor de Folklore, por lo cual decidió exponer el caso en Info YA! apoyada en las denuncias y documentación que avala lo que dice. "No sé dónde más recurrir, peligro yo, peligra mi trabajo, y no comprendo porque nadie me ayuda a frenar un conflicto así" remarcó.
"He andado por fiscalía, por la juez de paz, por la comisaria de Villa Atuel y de General Alvear, estoy muy cansada y me siento mal, hasta la Delegada le he pedido ayuda y no quiere tomar cartas en el asunto" agregó.
Giménez se encuentra en una situación límite "el hombre no me está respetando, me hace la vida imposible, ocupa el salón en mis horarios de clases, se burla, necesito terminar con este problema, estoy indefensa, trabajo con niños, no puedo defenderme, por otro lado, debo cuidar mi trabajo".
Entre las herramientas de búsqueda de ayuda, Paola hizo una carta a Dirección de Deportes. "Es muy grave, estoy deparada".
La finalidad del hombre es quedarse con sus horas de trabajo, hacer que se vaya "te voy a hacer sacar cagando con la delegada" es lo que le ha gritado en las intervenciones que ha tenido delante de las alumnas, en las clases.
"Esto me tiene muy preocupada, es un hombre muy agresivo, muy mal hablado" expresó con la voz quebrada "voy a cumplir 50 años, exijo respeto a mi trabajo y mi espacio".
Paola ha comenzado a experimentar problemas de salud por la angustia que le genera todo este problema. "Es triste tener que exponer la vida de uno así, pero cuando no hay respuestas, y la vida de uno peligra no podemos hacer silencio" concluyó.







