Elevaron a juicio la causa por el homicidio de Silvia Zulema Chávez

Lunes, 11/03/24 20:20

La fiscal Paula Arana consideró que está cerrada la etapa de investigación y acreditada la prueba necesaria para el debate

 La fiscal Paula Arana elevó a juicio la causa en la que se investiga el homicidio de la ex enfermera Silvia Zulema Chávez que se está desaparecida desde el 21 de julio del 2022. Lo hizo después de incorporar la última pericia psicológica que se le efectuó a uno de los imputados. 

En la causa están procesados Mauricio Gonzalo Albornoz Bravo y, su pareja de ese momento, Gabriela Carina Domínguez Lucero que fueron inquilinos de Silvia Chávez. Se los acusa como probable participación en los delitos de Homicidio agravado por Alevosía  y Codicia, en concurso real con el delito de Hurto agravado por uso de llave verdadera hallada, en calidad de coautores porque se desconoce el autor material del hecho. 

En el escrito la fiscal estimó cumplida la etapa de investigación penal preparatoria que reveló la existencia de elementos de convicción suficientes para sostener como probable la participación de los imputados en la muerte de Silvia Chávez. 

La hipótesis que sostiene la Fiscalía está relacionada a los hechos que habrían ocurrido entre el 20 de  julio del 2022 a las 10.19 y el 21 de julio hasta las 17.40. 

Según la Fiscalía  Albornoz y su pareja Domínguez le causaron la muerte a Silvia Chávez porque la ex enfermera tenía intenciones de desalojarlos del departamento que está ubicado en la parte posterior del inmueble donde vivía la señora  Chávez  en calle Ecuador 1620. 

La casa ubicada en Ecuador 1620

La casa ubicada en Ecuador 1620

Después de matarla, para la fiscal, la pareja "ocultó el cuerpo, hizo desaparecer un teléfono celular de la víctima y permanecieron en la vivienda hasta el 6 de septiembre cuando vencía el contrato de alquiler".

Al retirarse del domicilio Albornoz y Domínguez sustrajeron dos ventanas de madera de tres hojas, una pileta de lona tipo Pelopincho, una escalera de madera y frascos de conservas de salsa de tomate y dulce que estaban guardados en una despensa a la que accedieron con una llave hallada en el interior del domicilio de la víctima.

El testimonio de un testigo de identidad reservada, que no presenció el hecho, aportó a la Fiscalía algunos detalles para confirmar la hipótesis que incrimina a Albornoz y Domínguez.

Además el testimonio de la abogada Yamila Alossi, que representaba a Chávez en el pedido de desalojo de los inquilinos aportó que el 13 de julio, una semana antes de la desaparición de la ex enfermera, los inquilinos recibieron las intimaciones para alejarse del domicilio.

En su testimonio Alossi señaló que "Chávez tenía temor a Albornoz y al entorno de su pareja" y que fue "Albornoz el que insultó y le gritó a Chávez" cuando se enteró de la intimación.

También Alossi reflejó que "el día de los hechos recibió una llamada de su cliente por la situación que vivía con los inquilinos".

Estos son algunos de los detalles del extenso escrito que presentó la fiscal que basó su teoría en varios puntos. El primero está referido a los audios del 911 donde Chávez relató sus miedos y pidió ayuda por la presencia de muchas personas en el departamento que tenía alquilado a Albornoz y su pareja.

El segundo son los testimonios de Alossi, el tercero es el secuestro de los elementos robados en la nueva vivienda que alquilaron los imputados, el cuarto está vinculado con la llave que usó la pareja para abrir la despensa de donde robaron las conservas, el quinto está referido a varios testimonios que comprometen a Albornoz y Domínguez entre otras pruebas que describió la fiscal para justificar la imputación y la elevación a juicio.

Para la Fiscalía está totalmente acreditada la muerte de Silvia Zulema Chávez aunque no haya aparecido su cuerpo a pesar de los múltiples procedimientos que se realizaron en fábricas abandonadas, casas vecinas e incluso en un campo en Cuadro Nacional.

En este escenario después de la elevación a juicio se realizará una audiencia con todas las partes y será el juez el que determine si sigue adelante el proceso que va a terminar con un juicio por jurados, según informaron fuentes judiciales a Info YA!.