La Policía de Mendoza tendrá a cargo la seguridad en los comicios que se van a llevar a cabo el 22 de octubre en 6 departamentos de la provincia.
Para enfrentar la jornada se dispuso de un operativo que fue detallado por el jefe de la Fuerza, el comisario Marcelo Calipo.
Calipo, indicó que "la Policía de Mendoza, una vez más, tendrá la misión y la función de custodiar los locales electorales en toda la provincia, que serán más de 200 establecimientos educativos".
Según explicó el jefe policial, el personal desplegará sus acciones desde el sábado a partir del mediodía, momento en el que el Correo Argentino distribuirá las urnas en esos establecimientos escolares. "Allí, la fuerza policial comienza la cadena de custodia hasta la finalización de los comicios, que es el día domingo", explicó.
En esa línea, Calipo detalló que por escuela, desde la llegada de las urnas a los establecimientos educativos, existirán dos efectivos policiales en custodia y el día domingo, a partir de las 7, estarán tres efectivos por local electoral, a los efectos de cubrir la seguridad en el local electoral, propiamente dicho.
Finalmente, puntualizó que la distribución será de dos efectivos en el interior y un tercero en la parte externa, regulando el tránsito y cualquier otra situación que se suscite enmarcada en las prohibiciones que establece la Ley 2551, Ley Electoral Provincial, que rige durante el desarrollo de los comicios.
Restricciones
Durante la jornada del domingo estará prohibidas:
Las reuniones de electoras y electores o el depósito de armas en casas dentro de un radio de ochenta metros alrededor de los lugares de votación.
Los espectáculos, fiestas teatrales, actividades deportivas y cualquier reunión pública que no se refieran al acto electoral.
El expendio de cualquier clase de bebidas alcohólicas.
Ofrecer o entregar boletas de sufragio dentro de un radio de ochenta metros de los lugares de votación.
La portación de armas, el uso de banderas, divisas u otros distintivos.
Realizar actos públicos de proselitismo
Publicar y difundir encuestas y sondeos preelectorales y de proyección sobre el resultado.
Abrir los locales partidarios ubicados dentro de un radio de ochenta metros de los lugares de votación.









