La abogada Claudia Fajardo, que fue querellante en la causa en la que se condenó a un hombre de 78 años en dos hechos por abuso sexual agravado por el vínculo y por ser el encargado de la guarda de menores brindó algunos detalles de la causa y dijo tener autorización de su representada para revelar el nombre del autor de los delitos y de su esposa.
Condenaron a un chacal de 78 años por el abuso de sus nietas
Al aire de Vibra FM (100.3), la letrada confirmó que "se trata de Roberto Marchan, un empresario dedicado a la construcción con domicilio, en General Alvear, en un departamento ubicado frente a un colegio".
Asimismo señaló que "si bien la mujer no fue acusada ella actuaba como encubridora según relataron las víctimas durante las pericias" y la identificó como "Irma Encinas".
Fajardo confirmó que "los hechos ocurrieron cuando las menores tenían entre 7 y 9 años en el departamento donde vivía el matrimonio" y agregó que "los abusos ocurrieron cuando los padres sin saber todo esto los dejaban en la siesta o en la noche al cuidado de ellos".
Según los relatos de las víctimas, que empezaron a hablar cuando tenían más de 12 años, "mientras ocurrían los abusos, la esposa miraba la televisión".
La abogada informó que "fueron tres las víctimas, pero hay muchas más (todas del entorno familiar) que denunciaron los abusos, pero las causas no prosperaron".
Según Fajardo y así quedó acreditado en los informes psicológicos "hubo amenazas y manipulación hacia las niñas con regalos de todo tipo para que no hablaran".
El proceso, hasta la condena que se dio a conocer la semana pasada de 16 años de prisión en efectivo, "fue arduo, fueron muchos años de tratamiento y pericias no solo en las causas que se probaron sino también a las víctimas cuyo proceso quedó estancado" dijo Fajardo.
"Mi representada quiere dar a conocer la identidad del victimario y autorizó la publicación de la foto de él y su esposa" , expresó la abogada y agregó que "todas las víctimas y el entorno familiar se alejó de Marchan y se tuvieron que ir de Alvear".
Sobre Encinas manifestó que "ella se abstuvo de declarar, estuvo separada un tiempo de Marchan y luego lo recibió nuevamente a pesar de haberle prometido a las víctimas que se iba a divorciar. Lo cierto es que nunca acompañó a su esposo a las audiencias y al juicio abreviado donde Marchan admitió la culpabilidad".
"A la familia le costó mucho sobreponerse, muchos continúan con el tratamiento psicológico y todos se alejaron y se fueron a vivir fuera del departamento", expresó la letrada.
En la sentencia el juez Sergio González revocó la prisión domiciliaria a Marchan, cuya responsable del cuidado era su esposa, y lo envió a la Penitenciaria hasta que el juez de Ejecución Penal determine donde permanecerá el condenado.
"Seguramente la defensa pedirá la prisión domiciliaria por la edad del condenado, pero nos vamos a oponer porque el departamento está frente a un colegio donde acuden menores de edad", dijo Fajardo y agregó que "Marchan no padece ninguna enfermedad que no se pueda tratar en la Penitenciaria".







