El juez de Garantías, Claudio Gil, modificó la acusación de la Fiscalía contra Mauricio Albornoz y Carina Dominguez, por la muerte y desaparición de Silvia Zulema Chávez, al rechazar los agravantes, cambió la carátula y en estos términos se cayó la posibilidad de un juicio por jurados.
Es que el magistrado consideró que las pruebas ofrecidas por la Fiscalía para sostener que se trató de un homicidio agravado por alevosía y codicia no fueron suficientes y modificó la carátula a homicidio simple en concurso real con hurto agravado por la sustracción de la llave que se utilizó para abrir una despensa de donde desaparecieron varios elementos.
En este escenario, Albornoz y Dominguez serán juzgados por un Tribunal técnico, seguramente colegiado, y evitarían la prisión perpetua porque el Código Penal para este tipo de delitos no prevé la máxima sanción.
En principio la querella que representa al ex esposo de Chávez no apelaría la decisión, tampoco lo haría la defensa que consiguió bajar la calificación y habrá que ver que decisión tomará la fiscal Paula Arana que tiene la potestad de acusar y le modificaron la carátula.
Si no hay apelación al fallo del juez Claudio Gil será la Cámara la que haga el sorteo de los jueces que van a intervenir en el futuro juicio y luego informará cuándo se va a realizar la audiencia preliminar al debate.
En caso de que la Fiscalía apele el fallo del juez de Garantía, será un magistrado de la Cámara Penal el que tendrá que resolver el incidente.
Hay que recordar que el juez de Garantía resolvió un pedido de la defensa de los acusados que se opuso a la elevación a juicio de la causa. En esa instancia la Fiscalía sostuvo la acusación y el abogado defensor Ignacio Fajardo pidió el sobreseimiento de sus representados y objetó el testimonio del testigo de identidad reservada.







