La tregua política en La Libertad Avanza voló por los aires y el detonante fue, una vez más, el fútbol. Lo que comenzó como una agresiva defensa nacionalista por parte de Victoria Villarruel en la antesala de la semifinal del Mundial contra Inglaterra, terminó mutando en una feroz guerra. La diputada nacional Lilia Lemoine cruzó todos los límites de la contención diplomática y lanzó una brutal ráfaga de insultos contra la vicepresidenta, acusándola de poner en jaque a la Selección Argentina con el único objetivo de ganarse el aplauso de la oposición.
A través de sus redes sociales, la legisladora apuntó directamente contra la titular del Senado como la única responsable si los organismos deportivos aplicaban una sanción contra el equipo comandado por Lionel Messi. Lemoine argumentó que los medios internacionales ya se hacen eco de las publicaciones de la vicepresidenta, donde arengó la conducta hostil. "Si pasa a mayores es culpa de ella... que por hacer populismo nazionalista embarra todo", escribió la diputada. Finalmente, este jueves por la noche se confirmó que la FIFA resolvió no sancionar a Argentina tras el reclamo por las Islas Malvinas.
Esperemos que no pase más allá de la penalización económica... pero he visto en medios extranjeros que se habla del tuit de la vicepresidente arengando la conducta. Si pasa a mayores es CULPA DE ELLA... que por hacer POPULISMO NAZIONALISTA embarra todo. Una cosa es la cancha, la... https://t.co/C6KACVMJNY
— Lilia Lemoine %uD83C%uDF4B (@lilialemoine) July 16, 2026
Para darle peso a sus reproches, la diputada libertaria recordó una crisis reciente que también mezcló el deporte con la diplomacia. Lemoine señaló que confundir la "tribuna" con el rol institucional es un error grave, y utilizó el antecedente con Francia como ejemplo. Según su lectura, la actual presidenta de la Cámara Alta generó un choque diplomático cuando calificó al país europeo como "colonialista" e "hipócrita" frente al racismo, que debió ser contenido por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, quien, de acuerdo a las palabras de Lemoine, "se tuvo que bancar que la bardearan gratis" para lograr apaciguar las aguas.
Pero el cuestionamiento no se detuvo en el análisis político y escaló rápidamente hacia la descalificación explícita. En un tono inaudito para el trato público entre dos figuras de la cúpula de un mismo espacio, Lemoine disparó: "Con el culo sentado en una silla, Doña Chicana, para ver si logra que más kukas le digan cipayo al Presidente, le genera un conflicto a la Selección Nacional", lanzó la legisladora, para luego cerrar su mensaje con una definición lapidaria: "Gorda egoísta y ridícula".
Esta explosiva reacción desde el riñón del presidente no surgió en el vacío. Fue la respuesta directa a una seguidilla de provocaciones que la vicepresidenta orquestó de manera sistemática en los días previos al histórico choque en Atlanta, donde no solo atacó al Reino Unido por la soberanía de Malvinas, sino que también aprovechó la oportunidad para chicanear a la propia hermana del mandatario, exhibiendo la fractura absoluta que atraviesa a la Casa Rosada.
Fuente: Perfil



