El Ministerio de Seguridad Nacional decidió disolver este miércoles el Grupo Especial Antinarcotráfico Rosario por considerar alcanzados sus objetivos en el marco del Plan Bandera. Según argumentó al momento de comunicar la medida, sus funciones serán integradas al Comando Unificado.
La cartera ministerial que conduce Alejandra Monteoliva sostuvo que la decisión se tomó en el medio de un proceso de reorganización orientado a «optimizar la coordinación operativa e investigativa de las fuerzas federales en la región».
El Grupo Especial Antinarcotráfico Rosario fue creado en 2024, durante la primera etapa de la emergencia, como un espacio específico y acotado de coordinación investigativa entre las cinco fuerzas federales.
«Ese objetivo fue cumplido plenamente y su lógica de trabajo colaborativo se trasladó progresivamente al Comando Unificado del Plan Bandera, que desde inicios de 2025 asumió la coordinación del intercambio de información criminal y de las tareas investigativas», afirmó el ministerio a cargo de Monteoliva.
«Asimismo -agregó- el Comando Unificado ya concentra la coordinación de las acciones operativas del Plan Bandera, por lo que resultaba necesario integrar las funciones del Geanro a las unidades investigativas que hoy dependen de dicho comando, evitando superposición y duplicación de estructuras».
Lo cierto es que la decisión del Gobierno nacional llega en una instancia en la que el problema de la violencia está lejos de haber quedado atrás en el territorio rosarino. Las estadísticas de 2024 marcaron una clara mejoría respecto a los registros previos, pero en el último tiempo volvieron a mostrar una tendencia ascendente.
Según el Observatorio de Seguridad Pública de Santa Fe, en el año 2024 se contabilizaron 176 víctimas de homicidios en la provincia. Los datos preliminares de la Policía provincial apuntan que en 2025 se registraron 204.
Para las autoridades nacionales, no obstante, existe una «estabilidad en los citados indicadores, en concordancia con los objetivos del Plan Bandera», lo cual habilita el reordenamiento de los recursos.
La disolución del Grupo Especial Antinarcotráfico Rosario no implica, según un comunicado del Ministerio de Seguridad, el fin del Plan Bandera ni la retirada de las Fuerzas Federales del territorio rosarino ni de Santa Fe en general. «Por el contrario, refuerza un esquema de trabajo unificado, más eficiente y con mayor capacidad de articulación entre áreas operativas e investigativas», argumentó.




