Denuncian por corrupción a Grabois pero ningún juez quiere tomar la causa

Hace 12 días, 8 horas

Se trata de una demanda por supuesta administración fraudulenta debido a la construcción de un barrio que nunca se hizo, pero en el que se gastó al menos $500 millones

Después de las peores dos semanas desde que asumió Javier Milei, nada o casi nada le convendría más al relato libertario que Juan Grabois gane espacio en la agenda pública. Tanto sería así, que en el Gobierno hay quienes hasta festejan que el escándalo de la comida retenida en los galpones haya salido a la luz por una denuncia del enemigo piquetero.

Aunque parezca que lo disfrutara, Grabois tiene que atender varios frentes judiciales. Quizás, una de las peores sea una denuncia por supuestamente haber encabezado un desfalco en Mar del Plata, enviando una montaña de dinero público para construir un barrio entero, con 54 casas, calles, luminarias, veredas, servicios de agua y cloaca. Sólo basta pegar un vistazo desinteresado a la promesa de vivienda propia para percibir el engaño.

El fiscal general de esa ciudad, Manuel Pettigiani, requirió la indagatoria de Grabois y su imputación bajo los delitos de administración fraudulenta y malversación de fondos públicos. También para Fernanda Miño, su lugarteniente piquetera que estuvo al frente de la SISU, Secretaría de Integración Socio Urbana, que a su vez manejaba los multimillonarios fondos del polémico FISU, fideicomiso implicado en varios proyectos sospechados por haber cometido irregularidades.

Originariamente, la denuncia del fiscal cayó en un juzgado de Comodoro Py subrogado por Julián Ercolini, que se declaró incompetente y la derivó a la Justicia Federal de Mar del Plata. Pero el magistrado de instrucción de esa ciudad, Santiago Inchausti, que se formó como secretario de Ariel Lijo, tampoco quiso tomar la causa y la terminó rechazando.

Hablando en criollo, en principio ninguno de los dos jueces quiso investigar a Juan Grabois. Ahora hay una pelea de competencia que deberá definir la Cámara de Casación. Lo más probable, según indican fuentes judiciales, es que la causa recaiga nuevamente en Ercolini. Cerca del juez de Comodoro Py señalaron a Clarín que no tendría problemas en tomar el caso si así lo ordena Casación.

El predio en cuestión, donde Grabois debería haber hecho el barrio, ocupa una superficie de seis manzanas. Fue donado por la tradicional familia Peralta Ramos. Pero el destino era para otro fin que no tiene nada que ver con el plan habitacional que quedó casi en la nada a pesar de haber gastado millones.

El dinero que envió el Gobierno nacional para las obras llegó de dos programas: por un lado el de "Casa Propia", del Ministerio de Desarrollo Social. "Fueron unos $370 millones", señala Pettigiani.

Pero el organismo que más plata habría pagado para hacer obras que se hicieron parcialmente o no se hicieron, habría sido el fideicomiso manejado por Miño. "A nosotros no nos cabe duda que la principal responsabilidad es de Grabois. En materia penal hablamos del dominio del hecho y el responsable es él por haber sido el que puso a la Secretaría de Integración Urbana y quien gestionó con el entonces gobierno de Alberto Fernández el otorgamiento de estos fondos", sostuvo Pettigiani.

La denuncia también apunta contra la ex presidenta del Consejo Escolar de Mar del Plata, Natalia Russo. Sospechan que ella fue la que firmó la cesión de las seis manzanas para que Grabois pueda intentar construir ese barrio que no hizo.

Ante una consulta de Clarín, Russo admitió que entregó las tierras, pero se desentendió de haber hecho algo ilegal ya que, según afirmó. "antes recibí la autorización de al menos tres ministerios del Gobierno de Kicillof que avalaron la sesión".