¿Te gustaría probar comida impresa en 3D? Ahora es posible gracias a una iniciativa de la empresa alimentaria Revo Foods, que ha logrado imprimir en 3D porciones de salmón.
The Filet, que es como se llama este salmón vegano está disponible en los supermercados de Austria y también en la página web de Revo Foods. La compañía hace envíos a distintos países incluido España, por si no te aguantas las ganas de probar esta nueva experiencia culinaria.
"Con el hito de la impresión de alimentos en 3D a escala industrial, estamos entrando en una revolución creativa de la alimentación, una era en la que los alimentos se elaboran exactamente según las necesidades del cliente", dijo el director ejecutivo de la empresa, Robin Simsa.
Este salmón, que no es un pescado sino un alimento vegetal, está hecho con micoproteína, que es una proteína de alta calidad que se obtiene de los hongos y que se suele emplear para fabricar alimentos que sustituyen la carne. A nivel nutricional, el salmón vegano contiene, además de las citadas proteínas, un alto contenido en vitaminas y ácidos grasos omega 3, como el salmón de verdad. Su contenido en proteínas es de 9,5 gramos por cada 100 gramos y aunque la cantidad no es nada despreciable, es menor que la cantidad de proteínas que tendría el equivalente animal.
La compañía vienesa Revo Foods ha diseñado junto a la startup Mycorena una micoproteína que puede ser pasada por una impresora 3D. No es la primera vez que se crea comida de esta forma, pero el resultado sí que ha sido más apetecible.
Un equipo de ingenieros de la Universidad de Columbia, en Estados Unidos, presentó su tarta de queso de siete ingredientes hecha con una impresora 3D. La tarta era vegana y la apariencia dejaba mucho que desear. Eso sí, se podía comer perfectamente. Para prepararla, los ingenieros usaron galletas, Nutella, mermelada de fresa y mantequilla de cacahuete, entre otros ingredientes.
Para crear el salmón vegano, Revo Foods ha colaborado con otra empresa emergente, Mycorena, para diseñar una micoproteína especialmente concebida para ser pasada por una impresora 3D. Los investigadores llevan varios años trabajando en productos alimentarios impresos en 3D, con creaciones que van desde la tarta de queso citada anteriormente hasta carnes cultivadas en laboratorio.


