En un acto que se realizó este viernes por la mañana la ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus, encabezó la conmemoración del Día de los Policías de Mendoza Caídos en cumplimiento del deber, que se desarrolló en el Panteón Policial, ubicado en el Cementerio de la Capital.
La ceremonia homenajeó a los uniformados que, con profesionalismo y humildad, han dedicado su vida al servicio de los ciudadanos de la provincia.
Estuvieron presentes la vicegobernadora Hebe Casado; el director general y subdirector general de Policías, Marcelo Calipo y Roberto Favaro; el director de Seguridad Vial, Fabián Becerra; la directora de Capital Humano, Adriana Bertolati; y el director del Instituto Universitario de Seguridad Pública (IUSP), Alberto Rivero, junto a otros directores y subdirectores de la cartera y a jefes de las distintas distritales y departamentales.
"Hoy es un día de profundo respeto y memoria. Recordamos a los policías caídos en cumplimiento del deber. Aquellos que le entregaron al servicio público lo más valioso que tenían, su vida. Recordamos a sus familias y a todos sus seres queridos", expresó Mercedes Rus durante el acto.
Con profundo respeto, la funcionaria destacó: "Estamos aquí brindando los honores correspondientes. Ojalá que este ejemplo de coraje y de valor sirva de motor para las nuevas generaciones policiales".
La ceremonia incluyó un minuto de silencio brindado por la Banda de Música, en homenaje a los policías caídos.
20 de marzo: memoria de una tragedia y del compromiso policial
El 20 de marzo se recuerda el sacrificio de los policías mendocinos durante el terremoto que devastó la ciudad en 1861. El sismo, de 7,5 grados en la escala de Richter, dejó un saldo de más de 100 policías muertos, 14 soldados guardiacárceles y más de 20 integrantes de la Banda de Música y Guerra, que tenían su base en el cuartel de Infantería.
La magnitud de la tragedia no detuvo la labor de las fuerzas de seguridad. Los policías sobrevivientes debieron asumir tareas de seguridad, rescate y administración, dejando de lado sus pérdidas personales, mientras se enfrentaban a saqueos, robos y otros delitos. Muchos perdieron la vida cumpliendo con su deber, y quienes sobrevivieron se mantuvieron fieles al juramento que ennoblece su misión, asegurando la estabilidad social y la gobernabilidad en los años cruciales posteriores al desastre.
En honor a ese sacrificio, el 14 de junio de 2000 se firmó la Resolución 607-S, que estableció el 20 de marzo como el Día de los Policías de Mendoza Caídos en cumplimiento del deber.






