Tambalea la Revolución Islámica y Trump apuesta a una rebelión interna

Hace 4 minutos

Crecen las dudas sobre el rol de la oposición iraní y del príncipe heredero, Reza Pahlavi

El ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán, que provocó la muerte del ayatolá Ali Jamenei, dejó a la Revolución Islámica frente a un riesgo de colapso inminente, pero al mismo tiempo abrió una fuerte incertidumbre sobre el futuro de un país jaqueado por un frente interno en ebullición y una oposición dividida.

Donald Trump dejó en claro que el objetivo es un "cambio de régimen", pero el Pentágono es consciente de que no bastará usar la fuerza militar para derrocar al gobierno de los ayatolás.

El llamado del presidente estadounidense a la población iraní para que tomen el control del gobierno dejó en evidencia que Washington apuesta a una rebelión interna bajo el impulso de la debilidad del poder religioso-militar y las protestas de los últimos dos meses que dejaron miles de muertos.

Tambalea la Revolución Islámica y Trump apuesta a una rebelión interna

Pero hay dos hechos palpables: 1) el discurso de Trump no llega a la población iraní por el cierre de internet y telefonía a nivel nacional y 2) no hay a simple vista una Delcy Rodríguez local que pueda asumir un gobierno tutelado como el que emergió en la Venezuela chavista tras el ataque del 3 de enero.

De lo contrario, si el gobierno teocrático no sobrevive, el riesgo de caos es total, con el peligro latente de una desintegración nacional como la que ocurrió en Irak, Libia y Siria y con graves consecuencias geopolíticas. En Washington no olvidan que la crisis siria e iraquí llevó a la irrupción del Estado Islámico (ISIS).

El rol de Reza Pahlavi, el heredero del sha

El "príncipe" Reza Pahlavi, heredero del fallecido sha de Irán Mohammad Reza Pahlavi, derrocado en 1979 por la Revolución Islámica, no tiene hoy ningún tipo de influencia real en la sociedad iraní.

Desde hace meses busca posicionarse como el hombre indicado para una eventual transición en su país, aunque sus detractores minimizan su llegada en el Irán profundo y hasta destacan que no maneja bien el farsi.

Sus videos y mensajes subidos a sus redes sociales de las últimas semanas, en los que llama a redoblar las protestas contra la Revolución Islámica que derrocó a su padre, no lograron posicionarlo como un líder visible en el país. Su apoyo está basado en el exilio.

Reza Pavhlavi "no tiene una red organizada sobre el terreno y sigue siendo una figura divisiva" en la sociedad iraní, dijo en una entrevista reciente con TN el analista Ali Vaez, encargado de temas iraníes del Crisis Group, una ONG especializada en la resolución de conflictos.

Lo mismo sucede con la oposición iraní. No solo se encuentra muy dividida, sino que además sus referentes están fuera del país.

"Ningún grupo de oposición externo tiene una base amplia de apoyo" en el territorio, indicó.

Las protestas que sacudieron Irán desde fines de diciembre no tuvieron "cabezas" visibles. Incluso comenzaron como un reclamo económico ante la difícil situación del país cuando un grupo de comerciantes salió a las calles a manifestar su descontento por la elevada inflación.

La protesta ganó adeptos y el país pronto se incendió bajo una marea de manifestantes descontentos con el gobierno. Pero no hubo líderes ni rostros que arrastraran multitudes, bajo un esquema de represión sistemática.