El caso de Agostina Páez, la abogada santiagueña que fue detenida en Río de Janeiro por realizar gestos racistas en un bar de Ipanema, se complica. A casi dos meses del episodio, la joven de 29 años continúa privada de su libertad en Brasil sin poder regresar a la Argentina. Ahora, la Justicia del país vecino solicitó que la causa sea elevada a juicio oral y que se fije una nueva fecha de audiencia.
Según un informe del Ministerio Público Fiscal de Río de Janeiro al que accedió Diario Panorama, se rechazaron todos los planteos presentados por la defensa de la argentina, imputada por el delito de "injuria racial", que en la legislación brasileña prevé penas de entre dos y cinco años de prisión.
Días atrás, su defensa había presentado un hábeas corpus de 50 páginas para cuestionar el proceso y reclamar garantías legales. Según explicó su padre, Mariano Páez, el recurso detallaba horarios, momentos del hecho y referencias a cámaras de seguridad que, según la defensa, no habrían sido incorporadas al expediente.
Hace un mes, la Justicia brasileña ordenó la detención de la joven, que ya se encontraba con tobillera electrónica para impedir su salida del país. La medida se basó en un posible "riesgo de fuga" y, según el sitio local Info del Estero, desde su defensa consideran que se trata de "una medida exagerada", ya que -sostienen- Páez siempre se presentó ante la Justicia cada vez que fue requerida.
La propia Páez, tras recibir la notificación de la resolución judicial, publicó hace minutos un dramático video en su cuenta de Instagram en el que expresa: "Estoy desesperada, estoy muerta de miedo y hago este video para que se hagan eco de la situación que estoy pasando".



