La policía británica detuvo a Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del actual rey de Inglaterra Carlos III e hijo de la fallecida soberana Isabel II, bajo sospecha de haber compartido archivos confidenciales del gobierno al cuestionado financista Jeffrey Epstein.
En octubre de 2025, el ahora expríncipe Andrés había renunciado a sus títulos de nobleza, que incluían el de duque de York, debido a sus vínculos con el financista, condenando por orquestar una red de trata de menores.
El ex príncipe Andrés y su hermano el rey Carlos III de Inglaterra.
Según los diarios británicos, la operación policial se ha desarrollado a primera hora de la mañana de este jueves en Wood Farm, la residencia en la que se había instalado recientemente dentro de la finca de Sandringham, en Norfolk.
Varios vehículos sin distintivos y agentes de paisano accedieron al recinto alrededor de las ocho, en un despliegue que no pasó desapercibido para los vecinos. Según testigos, al menos ocho agentes participaron en la intervención, entrando con equipos informáticos y abandonando el lugar posteriormente con documentación.
El arresto se produce después de un fin de semana marcado por nuevas revelaciones sobre la etapa en la que Andrés mantenía amistad con Epstein, tras la reciente publicación de millones de documentos por parte del Departamento de Justicia estadounidense.
Entre correos electrónicos y otras comunicaciones, se apunta que el príncipe podría haber compartido información sensible del gobierno británico con Epstein mientras ejercía como Representante Especial para Comercio Internacional e Inversión, cargo que ocupó entre 2001 y 2011.
Durante ese período, Andrés viajó por todo el mundo en misiones oficiales financiadas con fondos públicos, reuniéndose con líderes políticos y empresarios de alto nivel. Ahora se cuestiona si, aprovechando su posición, habría remitido documentos confidenciales o facilitado contactos a favor del financista estadounidense.
La controversia incluye incluso un informe del Tesoro británico sobre la crisis financiera de Islandia, supuestamente enviado a un banquero vinculado a Epstein, y comunicaciones del Royal Bank of Scotland que habrían llegado a manos del financiero a través de un asesor del príncipe.
Fuente: Perfil e Infobae



