Un niño de 12 años llamado Tobías, de nacionalidad argentina, lleva dos días desaparecido en la ciudad de San Lorenzo, Paraguay, luego de que fuera arrastrado por un raudal en el barrio Tayuazapé durante un temporal de lluvias. Pese a los operativos llevados a cabo por las autoridades, todavía no se pudo dar con el paradero del menor de edad.
El viernes fue la última vez que lo vieron, poco después de que se desataran unas intensas lluvias. Según relató su padre, Reinaldo Suárez, había salido de la casa familiar en dirección hacia una despensa cercana para buscar café. "Apenas me enteré de que salió bajo la lluvia, yo salí tras él, pero ya no le encontré", contó.
Bajo su punto de vista, el hombre dio a conocer su propia teoría al plantear la posibilidad de que el nene hubiera intentado cruzar el raudal que inundó la calle del barrio. Sin embargo, consideró que la fuerza de la corriente lo habría arrastrado.
Según La Voz del Interior, esta hipótesis se sustentaría con los dichos de los testigos, que aseguraron a la prensa local que un nene había sido llevado por la corriente hasta los tubos de desagüe. En paralelo, los bomberos y los efectivos policiales desplegaron un operativo de búsqueda que se mantiene activo desde el viernes y continuó este sábado con la colaboración de rescatistas y vecinos.
"Tengo claro que vivo no lo voy a encontrar, pero necesito su cuerpo para darle una despedida digna", lamentó Suárez durante un diálogo con el canal paraguayo Telefuturo. Asimismo, indicó que el menor llevaba puesta una remera verde y shorts grises al momento de su desaparición.
De la misma manera, remarcó su preocupación por las obras pluviales inconclusas en la zona, tras señalar que "cada vez que llueve suceden tragedias de esta magnitud". Pues, el sector donde ocurrió el incidente cuenta con conductos de desagüe en construcción desde diciembre, que desembocan en un arroyo próximo.
"Me siento decepcionado, destrozado, abandonado y despojado, como si fuera que no pertenezco al país por la respuesta de las autoridades", declaró el hombre, al advertir que, pese a contactarse con los servicios de emergencia 911 y 137, no obtuvo respuesta alguna. Además, señaló que los rescatistas y bomberos voluntarios le aseguraron que movilizarían a unas 150 personas para avanzar en la búsqueda, pero esto no sucedió.
Sin equipamiento especializado, la familia continuó la búsqueda utilizando herramientas improvisadas. "De Aratirí nos volvimos para este lugar y estamos avanzando sin herramientas, sin nada, con palo en la mano en la búsqueda de mi hijo", manifestó el hombre.



