Las dudas de Gallardo en el mediocampo de River

Hace 4 minutos

La última prueba ante Peñarol dejó en evidencia la falta de peso ofensivo del trío compuesto por Aníbal Moreno, Fausto Vera y Kevin Castaño. Por eso, el DT evalúa reemplazar al colombiano con otro jugador de mayor presencia en ataque

 El diagnóstico de Marcelo Gallardo tras un 2025 desastroso fue preciso: River necesitaba renovar su mediocampo. Por eso, cerró rápidamente las contrataciones de Fausto Vera y Aníbal Moreno, dos volantes centrales de jerarquía. Sin embargo, en la primera presentación de ambos juntos decidió juntarlos con Kevin Castaño y, si bien no sufrió, el juego ni fluyó y ante Peñarol, el Millonario apenas pateó al arco. Por eso, el DT piensa en cambiar.

 Frente al Manya, en un campo de juego que no permitió que la pelota circulara con normalidad, el equipo sufrió una notable falta de profundidad. En ese primer tiempo, apenas las trepadas de Matías Viña y su sociedad con Juan Fernando Quintero y Facundo Colidio le permitieron acercarse al arco rival. Poco, muy poco para los objetivos de este 2026.

El ex-Krasnodar, prácticamente inamovible desde su llegada, no anotó en sus 38 partidos con la banda roja y en las estadísticas apenas aportó dos asistencias, que fueron pases fuera del área sin ventaja para los goleadores, Marcos Acuña (vs. Barracas) y Miguel Borja (vs. Independiente del Valle). Esa falta de agresividad en las dos áreas es que lo tiene actualmente en la mira : el arrastre de un mal año sumado a que sus principales competidores llegaron como refuerzos muy esperados también le juegan en contra.

Lo cierto es que el triángulo por el que optó Gallardo en Maldonado fue llamativo: jugadores de cualidades defensivas que rara vez juegan cerca del arco rival. Los números son elocuentes: entre los tres, disputaron 664 partidos oficiales a nivel de clubes y marcaron apenas 30 goles, lo que da un promedio de 0,045 por partido. Incluso en esta estadística Castaño está más relegado que sus compañeros. 

El triple '5' que eligió el Muñeco para iniciar el duelo ante el Carbonero le dio a River prolijidad y equilibrio, pero en la división de tareas, Vera y Castaño por momentos se superpusieron. El colombiano fue quien contó con más libertad para soltarse, pero fue justamente en ese rubro en el que evidenció su mayor falencia, la misma que mostró desde su arribo a Núñez: no tiene criterio para atacar el área rival.