La barra de Universidad de Chile volvió a ser noticia después de los incidentes en Avellaneda en agosto del año pasado porque en el inicio de la Liga chilena, durante el encuentro frente a Audax Italiano que terminó 0-0, provocaron un incendio en las tribunas en reclamo por los precios de las entradas.
"Los de abajo", como se conoce a la hinchada del equipo trasandinio, se enfrentó con la Policía, trató de invadir el campo de juego y destrozó algunas de las butacas de la tribuna sur del estadio Nacional. El incendio, que lo usaron para mostrar el malestar contra la directiva, obligó a interrumpir el partido por 10 minutos.
Producto de esos incidentes fueron detenidos cuatro simpatizantes del elenco local y, después de lo ocurrido, el club emitió un comunicado en el que anunció que tomará medidas legales y "presentará querellas en contra de los detenidos, que hasta el momento son cuatro, por daños y desórdenes en el contexto de ley de violencia en los estadios".
"Ejerceremos acciones judiciales en contra de todas las personas que serán identificadas por nuestro sistema biométrico, a quienes desde ya aplicaremos derecho de admisión", añadieron.
Asimismo, la institución solicitó que todas las personas investigadas por estos hechos "queden desde ya con la medida cautelar de prohibición de ingreso a los estadios entre otras restricciones individuales".
Antes del encuentro ya se habían encendido las alarmas por posibles incidentes porque el Tribunal de Disciplina de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) había sancionado al club por incidentes en la temporada pasada y cerca de 3 mil hinchas se quedaron sin poder ingresar.
El club tomó la decisión de bloquear la venta de entradas mediante el Registro Nacional de Hinchas para simpatizantes que estuvieron presentes en la tribuna sur del estadio donde se habían producido los incidentes durante un duelo ante Coquimbo Unido.
La medida, un tanto injusta, afectó incluso a abonados que no habían sido parte de los episodios de violencia y que decidieron reclamar ante el Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC), razón por la cual se abrió una investigación que podría derivar en acciones legales.
Por su parte, la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) rechazó en un comunicado los hechos de violencia y afirmó que lo ocurrido "viene antecedido por una serie de manifestaciones que exigen abordar este problema como una prioridad país".
A su vez, pidieron: "Es necesario insistir y perseverar en buscar todas las soluciones que estén a nuestro alcance. Este es el momento para que el Registro Nacional de Hinchas sea ley de la República. No podemos esperar más".
Con respecto a lo deportivo hubo presencia argentina en el encuentro porque Francisco Meneghini debutó en el banco de la U, que terminó con dos expulsados también argentinos: Felipe Salomoni y Juan Martín Lucero, uno de los recientes refuerzos.



