Era de esperarse que todas las miradas del clásico entre River y Racing por los cuartos de final de la Copa Argentina quedaran clavadas en Maximiliano Salas , quien meses atrás dejó Avellaneda por la puerta del fondo y se cruzó la banda roja. La misma con la que marcó el gol del triunfo 1-0 en Rosario. No lo gritó, pero en la Academia no le perdonan la "traición" y bien se lo hizo saber Agustín Almendra, con quien tuvo un picante ida y vuelta.
En medio de los insultos y chiflidos de los hinchas racinguistas (los que se escucharon desde el primer minuto en el Gigante de Arroyito), el delantero se acercó luego del partido hacia el círculo central donde se encontraban sus ex compañeros con la intención de saludarlos y bajar la temperatura de una tarde muy caliente.
Llegó a estrechar las manos con algunos suplentes hasta que apareció el volante ex Boca y lo frenó en seco: lo empujó para que se fuera con los jugadores del Millonario y llamó a los suyos para que no charlaran con él.
Apenas vio que Almendra lo estaba queriendo sacar, Salas lo fulminó con la miarada y reaccionó mal: "Chupame la p...". Pero la respuesta no tardó en llegar: "Andá para allá". Conscientes de que ese cortocircuito podía pasar a mayores, rápidamente intercedieron varios futbolistas, entre ellos Marcos Rojo, Gabriel Rojas y Bruno Zuculini.
"No seas boludo. Andate. Andate, Salas", le gritaron, mientras intentaban contenerlo. Con la sangre en el ojo y las pulsaciones a mil, el actual goleador de Marcelo Gallardo siguió escupiendo palabras subidas de tono: "Chupame la ver... vos, cagón".





