Mirar para otro lado cuando algo no nos gusta; cuando huele mal; cuándo nos golpea el alma; cuando no entendemos; Mirar para otro lado es el gesto casi natural que hemos adoptado.
Miramos más allá de nuestras narices para poder tener una perspectiva más amplia pero una realidad más corta.
Miramos la generalidad pero nos perdemos los detalles. Miramos cada vez más lejos porque vamos olvidándonos de mirar cortito.
Vemos la realidad que nos circunda como ajena y distante. Es lo que les pasa a los otros y escondemos la satisfacción de que "no nos pase", simplemente, porque no lo vemos.
Dijo Albert Einstein "El mundo no está amenazado por las malas personas sino por aquellos que permiten la maldad", pero también afirmó que "La vida es hermosa, vivirla no es una casualidad".
Nuestro tiempo en el mundo tiene que ser maravilloso; aún con sus dificultades y sus contratiempos siempre hay momentos para dar gracias incluso por ver aquello que estamos evitando mirar.
Cuando miremos nuestra realidad desde los ojos de nuestra esencia y contemplemos la totalidad, de lo que realmente es valioso para vivir de verdad, las cosas de afuera tendrán el justo valor que le otorgue una mirada honesta y verdadera, donde lo más importante será saber que tenemos un rol que cumplir y asumirlo con gozo.



