El poder de una mirada

Hace 7 minutos

Memorias del Alma / por Susana Platero

Decía mi papá, "las cosas simples me conmueven, pero si estás aquí, todo lo olvido y sólo me conmueve tu mirada".

Hemos de conmovernos por los que están con nosotros y también con el prójimo que no vemos, que ignoramos a propósito, que no nos gusta, que condenamos por razones impuestas por otros que no quieren que armemos un espacio de luz entre tantas tinieblas.

Los otros. Los que están cerca y los que no. Los que vemos cada día y los que no. Los que nos muestran las noticias, (y que están lejos) y los que no. Todos somos parte del mismo mundo, gestados de la misma forma y criados -como podemos- sobre premisas básicas de subsistencia y con el amor que va y viene pero que siempre está en nosotros.

Una mirada para el hombre o la mujer con quien transitamos el camino de vida, para la familia que se constituye, para los compañeros que encontramos en las diferentes etapas, para los que viven cerca, para los amigos nuevos y para los viejos de siempre, para los de las redes sociales, los ocasionales, los olvidados, los que se fueron, los que siempre van a estar.

Prestemos atención a los que transitan la vida con nosotros, porque cuando miramos con los ojos del alma recuperamos la capacidad de conmovernos y sólo necesitamos el inmenso poder de una mirada para seguir adelante.