Donato Bianchi es luthier y sus manos han construido, reparado y puesto a punto gran parte de los instrumentos de cuerda de innumerables músicos de todo el país y, hace apenas unos días, presentó al mercado una nueva guitarra nacida de la amistad y la pasión con el músico mendocino Sebastían Guevara.
InfoYA! dialogó con Donato Bianchi para conocer sobre su vida y la pasión que encierra cada nuevo instrumento que nace en su taller sanrafaelino. Una charla simple que nos envuelve en sonidos y nos invita a descubrir un mundo de maderas y paciencia.
Donato tiene 45 años, está casado y tiene dos hijos de 6 y 12 años. Se formó junto a reconocidos maestro luthiers como Esteban González y Paul Aguilera y dicta clases particulares de luthería.
¿Cómo llegó la luthería a tu vida?
La luthería llegó de a poco a mi vida. Primero hice algunos instrumentos de viento en la adolescencia. Intentaba calibrar y reparar las guitarras que tenía mi abuelo, por ejemplo. A los 18 o 19 hice mi primer instrumento de cuerda: un bajo acústico. Después me fui 4 años a estudiar fuera de la ciudad, y al terminar la facultad, retomé la lutheria: esta vez construí una guitarra clásica. Poco tiempo después, mi amigo Seba Guevara me pidió un instrumento muy particular; una guitarra de 8 cuerdas. Gracias a él hoy soy luthier, porque a partir de esa guitarra fueron surgiendo otros pedidos.
¿Qué emociones te anticipan la creación de un instrumento?
Cuando comienzo un proyecto de construcción nuevo, me impulsa el afán por plasmar las ideas y necesidades del músico en su instrumento, pensado específicamente para él/ella.
¿Qué características tiene que tener un luthier?
Un luthier tiene que tener paciencia, principalmente. Debe tener conocimientos musicales, aunque sean básicos. Buen oído, y algo fundamental: saber cómo lidiar con los errores.
¿Cómo es construir un instrumento? ¿Qué tiempo lleva?
Construir un instrumento es una experiencia diferente cada vez. La madera es un material orgánico, y por ende, cada pieza es diferente a la anterior, aunque se trate de la misma especie. Por eso, cada guitarra es un desafío, para el cual dedico unas 200 a 250 horas, dependiendo de la complejidad del diseño.
¿Cómo se elige la madera?
Elegir las maderas es uno de los pasos más importantes para un buen resultado sonoro, y explicar cuáles son los criterios para esas elecciones bien podría requerir de un libro completo.
¿Cuál es el instrumento que más satisfacciones te ha dado?
Uno de los instrumentos que más satisfacción me dio es la segunda guitarra que hice para Sebastián Guevara, con quien diseñamos el modelo actual. Esa guitarra tiene un sonido cautivador, una estética impactante, y nos ha traído satisfacciones a Seba y a mí por igual.
Y por el contrario ¿Has dejado algún proyecto sin concretar?
He dejado inconclusos un par de proyectos entre ellos una zanfona, instrumento de cuerda frotada nacido en el siglo XII, que por sus características técnicas, es de construcción muy compleja.
¿Para qué músicos has hecho instrumentos?
He construido instrumentos para mendocinos, y también para guitarristas de otras provincias, e incluso algunos para extranjeros. Entre otros, Seba Guevara, Luca Pinto, Federico Díaz y Juan Quintero. Con cada uno de ellos fui aprendiendo más, y me fueron subiendo la vara de a poco.
Has creado una nueva guitarra junto a tu amigo Sebastían Guevara ¿Qué particularidades tiene?
El nuevo modelo está pensado para ser versátil; puede usarse para grabación en estudio, y también en el escenario. Incorpora un tensor regulable en el mástil, un micrófono piezoeléctrico y un soundport lateral (retorno). Además, el apoyabrazos tipo bisel hace más ergonómico el instrumento. La construcción más robusta de la tapa armónica es otra de sus características principales.
En tiempos de industrialización los trabajos artesanales son cada vez más escasos. ¿Cuál es la realidad de la luthería en general?
Si bien los oficios y los trabajos artesanales han ido en declive en los últimos tiempos, la luthería parece mantenerse firme, e incluso se ha fortalecido en la Argentina desde fines de los 90. En gran parte, esto se debe al trabajo de la Asociación Argentina de Luthiers, de la que formo parte.
¿Y la tuya en particular?
Mi situación es bastante fluctuante: por momentos no tengo pedidos durante meses, y a veces tengo una lista de espera de 1 año y medio. Sin embargo, es un oficio apasionante y es una de las actividades que más disfruto.



