Valentina Sánchez fue la única concejal que decidió no hablar con la prensa y tampoco participar de las notas institucionales que propuso el área del Concejo para presentar a los nuevos ediles.
Esta decisión que responde a un mandato vertical, muy similar al que utilizaba La Cámpora en sus épocas de esplendor, se cumplió a rajatabla a pesar de la requisitoria de los medios de comunicación.
Lo cierto es que Sánchez está en todo su derecho en no atender a la prensa porque nadie está obligado a hablar si no quiere o no la dejan, quizás lo que molestó a los medios fueron las formas poco cordiales que se utilizaron para evitar las entrevistas.
Tampoco quiso que el área de prensa del Concejo la entrevistara a modo de presentación respetando una cuestión formal al que el resto de los 5 concejales "nuevos" aceptó por una cuestión de respeto hacia la institución y a los vecinos que los votaron.
Varios de los integrantes del actual Concejo Deliberante se mostraron sorprendidos por la actitud y más de uno se preguntó si Sánchez tendrá que pedir permiso para hablar u opinar en las futuras sesiones del Cuerpo.




