Un docente y músico sanrafaelino reflexionó sobre las "amenazas escolares"
Pablo Contini posteó preguntas que nos invitan a mirar hacia nuestro interior
Desde hace más de un día, la provincia de Mendoza, y sobre todo San Rafael ha estado en estado de alerta frente a escritos en paredes, grupos amenazantes, fotos y videos que dividen a la opinión pública entre los que se muestran superados, y los que están preocupados.
Pablo Contini es un músico sanrafaelino, que a su vez se desempeña como personal docente en el norte provincial y hoy eligió realizar una carta abierta, que rápidamente tomó repercusión, y puso a más de uno a mirar hacia su interior y reflexionar.
"Vengo leyendo todo lo que se está compartiendo y no puedo dejar de pensar en algo que me parece importante poner en palabras. Lo que hoy aparece en las escuelas -las amenazas, el miedo, la violencia- no es otra cosa que la punta del iceberg. Es lo visible de problemáticas mucho más profundas, sociales y estructurales, que atraviesan a las familias y a la vida cotidiana de nuestros estudiantes" comenzó.
"Hoy muchos chicos y chicas están solos, con un celular como única compañía, mientras los adultos están intentando sostener la vida como pueden: trabajando, resolviendo urgencias, tapando agujeros emocionales y económicos. En ese contexto, quedan bastante a la deriva. Y después, todo eso irrumpe en la escuela" siguió.
Pablo fue más allá: "Si a esto le sumamos el bombardeo constante de violencia -en redes, en las noticias, en los discursos públicos-, la pregunta es inevitable: ¿qué estamos esperando de nuestros estudiantes?"
En su rol de docente, integrante de un gabinete educativo analizó "Y al mismo tiempo, ¿qué nos están pidiendo a nosotros como escuela? Porque pareciera que se nos exige resolver, desde lo institucional, situaciones que son profundamente estructurales y que requieren políticas de Estado".
Contini, como egresado de Psicología profundizó "A todo esto, además, se le suma una mirada cada vez más punitiva. Muchas veces lo primero que aparece es el castigo directo, lo inmediato, como si eso alcanzara. Pero así solo se tapa lo que pasa en la superficie, sin profundizar realmente en las causas de fondo".
"Mientras tanto, nos llegan protocolos, más protocolos, normativas, información constante... y nosotros intentando responder en escuelas sobrepobladas, haciendo malabares desde los servicios de orientación (S.O.E), tratando de sostener lo que se pueda".
Finalizó plasmando su sentir personal y llamó a las respuestas "Siento que a veces corremos atrás de las urgencias intentando tapar el sol con la mano. Y también me pregunto: si algo sucede, ¿sobre quién recae la responsabilidad?"
"No tengo respuestas cerradas, pero sí la necesidad de que podamos pensar esto colectivamente, sin perder de vista la complejidad real de lo que está pasando" concluyó.