Renunció el subsecretario de Justicia de Mendoza por abuso sexual

Marcelo D'Agostino fue denunciado por una ex pareja que incluye violencia de género, lesiones y amenazas. Presentó la dimisión al gobernador. Ocupó el cargo desde 2015 durante tres gobiernos

Marcelo D'Agostino presentó la renuncia a la Subsecretaría de Justicia de Mendoza tras ser denunciado por una ex pareja por abuso sexual con acceso carnal, lesiones leves y graves reiteradas, amenazas coactivas y coacción, en concurso real y en un contexto de violencia de género.

La dimisión fue presentada ante el gobernador Alfredo Cornejo en carácter "indeclinable".

La denunciante conocía al ahora ex funcionario desde 2018 y mantuvo una relación de pareja entre 2021 y 2024, según consignaron medios capitalinos.

En ese período se habrían desarrollado los hechos, con situaciones de hostigamiento, agresiones y abusos que se prolongaron incluso hasta fines de 2025, en un vínculo atravesado por una marcada "asimetría de poder, el control y la progresiva anulación de la autonomía de la víctima".

También, según la denuncia, el ahora ex funcionario habría mantenido amenazado a la mujer para que no hiciera la denuncia advirtiéndole que podría influir en la Justicia y en la Policía.

Se mantuvo durante tres gobiernos

Marcelo D'Agostino dirigió la Subsecretaría de Justicia desde finales de 2015, manteniéndose en el cargo en tres gobiernos: el primero de Cornejo, en el de Rodolfo Suárez y en la segunda gestión de Cornejo. Además fue el impulsor de las reformas del Poder Judicial provincial.

Qué dice su carta de renuncia

En la renuncia presentada al mandatario, D'Agostino comienza diciendo que "habiendo tomado conocimiento de la existencia de una denuncia penal en mi contra, por medio de la presente, me dirijo a usted con el propósito de presentar mi renuncia indeclinable y voluntaria al cargo de Subsecretario de Justicia, que vengo desempeñando desde el año 2015".

Añade que "esta decisión busca garantizar la transparencia y la plena colaboración con la justicia en el marco de la investigación aludida, en la cual quedará demostrada la absoluta falsedad de las acusaciones en mi contra, y cuyo único objetivo es desacreditar mi persona y desprestigiar el cargo que ocupo".

Y concluye que "deseo que este proceso se lleve a cabo con total libertad y sin que mi permanencia en la función sea un impedimento o genere suspicacias sobre el actuar de los distintos órganos del Estado".