"Poner el aire acondicionado a 15°C no va a enfriar tu casa más rápido que a 21°C"
Especialistas advierten que este gesto tan común no mejora el enfriamiento y puede generar el efecto contrario: más consumo y menor eficiencia.
Con la llegada del verano y las alertas por calor extremo, el uso del aire acondicionado se vuelve casi indispensable en hogares y oficinas. Sin embargo, especialistas advierten que uno de los errores más frecuentes a la hora de buscar alivio del calor no solo no mejora la refrigeración, sino que también incrementa el consumo energético.
"La gente piensa que si ajusta el termostato a 15°C va a obtener más enfriamiento que a 21°C, pero eso no es correcto. El aire acondicionado enfría de la misma manera", explicó Shichao Liu, profesor de ingeniería arquitectónica del Instituto Politécnico de Worcester, en Massachusetts.
En la misma línea, Jennifer Amann, especialista del American Council for an Energy-Efficient Economy, es clara al respecto: "Bajar demasiado la temperatura no va a enfriar realmente tu casa más rápido".
Según los expertos, el aire acondicionado no enfría más rápido por estar configurado a una temperatura más baja. El equipo funciona siempre con la misma potencia: lo único que cambia es el tiempo que permanece encendido hasta alcanzar el nivel deseado.
Modificar constantemente los grados o apagar y encender el aparato de forma reiterada obliga al sistema a trabajar más de lo necesario, reduce su eficiencia y aumenta el consumo eléctrico, sin aportar un beneficio real en la sensación térmica.
Tres claves para mejorar el rendimiento del aire acondicionado
1. Evitar la entrada directa del sol
Cerrar persianas y cortinas durante las horas de mayor radiación solar, especialmente entre las 12 y las 16, ayuda a mantener los ambientes más frescos y reduce la carga térmica que debe enfrentar el equipo.
2. Mantener una temperatura estable
Los especialistas recomiendan fijar una temperatura confortable y sostenerla a lo largo del día. Cambiarla de manera constante no acelera el enfriamiento y puede perjudicar el funcionamiento del aire acondicionado.
3. Realizar el mantenimiento adecuado
Un equipo sin mantenimiento difícilmente logre un rendimiento óptimo. La limpieza periódica de los filtros garantiza una correcta circulación del aire, mientras que la revisión del nivel de gas refrigerante es clave para evitar fallas. El invierno suele ser el momento ideal para realizar estos controles preventivos.
Fuente: TN