El reclamo de un papá que hace 900 días no puede ver a su hija

Pablo Ibáñez se acercó a Info YA! para visibilizar lo sufrido que comenzó en el 2023 cuando la madre cortó el vínculo del padre con la menor

Pablo Ibáñez (46) tiene tres hijos, dos de su primer matrimonio que ya son mayores de edad y una niña de 10 años producto de una relación corta con una mujer de 36 años que vive en un distrito.

La pareja decidió no continuar con la relación y la niña hasta los 7 años tuvo un contacto normal con su padre a pesar de la distancia entre un hogar y el otro.

Lo cierto es que después de las fiestas de fin de año del 2023 todo cambió y Pablo desde esa fecha no pudo volver a ver a su hija.

En este complejo escenario después de muchísimos reclamos a la Justicia, prohibiciones de acercamiento, días en la Cárcel y el inicio de un tratamiento psicológico y psiquiátrico para sobrellevar esta situación, Pablo decidió visibilizar su historia en Info YA! sin dar nombres para no complicar el proceso judicial.

"En el 2023 después de una muy linda relación que tuve con mi hija, por razones que aún desconozco la madre decidió cortar el vínculo y hace 900 que no la puedo ver", señaló durante la entrevista que compartimos en el video.

Unos días posteriores a este suceso Pablo se enteró durante un control vial que sobre él pesaba una orden judicial y concurrió a los Tribunales. Allí se notificó de una restricción de acercamiento que pidió la madre hacia ella y la hija de ambos.

Después de 10 días, pericias de por medio en el CAI, la jueza determinó levantar la orden que pesaba sobre su hija y ordenó la vinculación urgente del padre con la niña.

Pablo Ibáñez y su reclamo para ver a su hija.

"Esto nunca ocurrió y decidí hacer la denuncia policial en la Comisaría 32, pero allí me dijeron que debía ir a la dependencia policial del distrito donde ellas viven", señaló y agregó que "al tener una restricción de acercamiento con la madre me trasladé hasta esa comisaría. Durante el trayecto para no tener problemas me contacté con el 911 para impedir la desobediencia judicial".

Al llegar a la dependencia policial Pablo quedó detenido por orden de la Fiscalía y terminó preso por desobediencia en la Cárcel de El Cerrito.

"Estuve 23 días en el Penal, tuve que contratar un abogado y pagar una fianza para salir en libertad y que me colocaran una tobillera cuando lo único que pretendía era denunciar el paradero de mi hija para poder vincularme con ella", recordó con mucha tristeza.

Esta situación lo obligó a iniciar un tratamiento psicológico y psiquiátrico. "Salí de la cárcel y reanudé los trámites ante la Justicia para que se cumpla la orden de vinculación".

Recién febrero de este año hubo dos audiencias y a la mamá la llevaron por la fuerza pública hasta el Juzgado. "Allí la jueza obligó a los abogados a generar un acuerdo para la re vinculación, pero hasta ahora no pudo ser resuelto por la negativa de la madre y su letrada", dijo apenado.

"Esta semana voy a hacer una convocatoria en el kilómetro Cero para visibilizar mi situación, necesito celeridad, si hoy la veo a mi hija en la calle no la voy a reconocer", expresó con lágrimas en los ojos y agregó que "a los papás no nos escuchan, hay cientos de padres en todo el país que sufren lo mismo".