Llevó a su hija muerta al hospital y se pegó un tiro: ¿qué dice la autopsia?

La víctima, de 4 años, llegó sin vida a un centro de salud. Minutos después, su padre se disparó en la cabeza frente a médicos y pacientes.

La escena no dejó margen de dudas. El hombre llegó con lanena en brazos al centro de salud de SanJosé de Pocitos, en lazona limítrofe entre Argentina y Bolivia. La entregó para que laatendieran, pero enseguida los médicos que la revisaron constataron que ya estaba muerta.

Lo que pasó después fue todavía más desconcertante.Mientras el personal confirmaba el fallecimiento de la pequeña, el padre empezó a moverse dentro delhospital. Entraba y salía. Llevaba una mochila. Y, en cuestión de minutos, sacó un arma y se disparó un tiro en lacabeza. Murió poco después.

El caso quedó envuelto en una doble escena: la de una niñade cuatro años sin vida y la de un hombre que decidió quitarse la vida frente aquienes intentaban asistirla.

Según confirmó en conferencia de prensa el coronel EverCosio, director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) deYacuiba, la nena -identificada por sus iniciales M.R.V.- tenía 4 años. Supadre, Juan Marcelo Robles, de 30, eraargentino y, según pudieron reconstruir las pesquisas, estaba desocupado.Vivían en la zona de frontera, en un contexto que ahora es parte de la investigación.

Laspericias de un caso dramático

La autopsia fue el punto de quiebre. Lo que en un primermomento era una sospecha empezó a tomar forma concreta: la niña no murió por unhecho accidental. Fue asfixiada.

El informe médico forense determinó que la causa de muertefue una "anoxia encefálica por asfixia mecánica, producto de compresióntorácica y abdominal", y estableció que setrató de una muerte de tipo homicida.

Además, los peritos encontraron múltiples signos de violencia en el cuerpo, algunos de larga data.No se trataba de lesiones recientes: había marcas compatibles con episodiosocurridos semanas o incluso meses antes.

"Los signos que presenta el cuerpo de la menor no sonactuales, son signos antiguos, de semanas, de meses. No es un solo signo, sonvarios", detalló Cosio en la conferencia de prensa.

Ese dato cambió la lectura del caso. Ya no se trataba solode reconstruir las últimas horas, sino de entenderel contexto en el que la nena había vivido.

¿Nadievio nada?

La investigación se concentra ahora en otro punto: elentorno familiar. Las autoridadesbolivianas pusieron el foco en por qué nadie alertó sobre lo que pasaba en esacasa. Es que ningún familiar -y mucho menos algún vecino- dio cuenta delhorror que vivía esa nena.

"Presumimosque el lugar donde habitaba la menor era un entorno donde se podían percatar deeste tipo de hechos", sostuvo Cosio, y lanzó una advertenciadirecta: "Es muy importante que como ciudadanos hagan conocer a las autoridadeseste tipo de situaciones para evitar llegar a estos extremos".

Lamenor vivía con su padre. De acuerdo a los voceros, no había otrosfamiliares en la vivienda. La madre,según se informó, estaría detenida en Bolivia -posiblemente en Oruro- en elmarco de otra causa, y también quedó bajo investigación.

El padre, en tanto, no pudo ser interrogado. Se suicidó enel mismo lugar donde había llevado el cuerpo de su hija.

Una de las hipótesis que manejan los investigadores es que la nena habría sido asesinada del ladoargentino, en la localidad de Salvador Mazza, y luego trasladada hasta elcentro de salud en Bolivia.

El propio jefe policial deslizó esa posibilidad: el hombre habríallegado desde otro lugar con la menor ya sin vida o en estado crítico, lo queexplicaría la diferencia entre la data de muerte y el momento en que fueingresada al hospital.

La autopsia estableció quela niña llevaba entre 12 y 14 horas muerta al momento del examen. Esedesfasaje temporal es una de las claves que buscan reconstruir losinvestigadores.

Uncaso abierto

Por lo pronto, el expediente quedó en manos del MinisterioPúblico de Bolivia, que trabaja en coordinación con fuerzas locales para reconstruirlas horas previas, el contexto familiar y las posibles responsabilidades.

No sedescarta la participación de terceros, aunque por ahora la principallínea apunta al padre.

Para las autoridades, el caso sorprende por el nivel deviolencia. "Es un caso que nos llama la atención como fuerza pública",reconoció Cosio. Y agregó, en tono de advertencia: "Hay situaciones que puedenser evitadas si se actúa a tiempo". Demasiado tarde, en este caso.