La sub campeona de la Copa Tronador compartió su historia en Vibra FM

Obtuvo segundo lugar en la III edición del Campeonato Nacional de Maestras y Maestros Chocolateros - Copa Tronador 2026 y puso en valor la enseñanza de las escuelas técnicas.

Se llama Verónica Duran y es una sanrafaelina apasionada por la pastelería y el arte de con sus manos decorar, cocinar y desafiarse a sí mismo con técnicas que la posicionaron sub campeona en Cordoba de la III edición del Campeonato Nacional de Maestras y Maestros Chocolateros - Copa Tronador 2026, con una escultura que capturó la belleza de la calma a través de la delicadeza de un diente de león. Una obra que habla de la fragilidad del tiempo y de la hermosa capacidad de volver a nacer.

En el marco de su reciente consagración, Verónica Durán dialogó distendida y en profundidad sobre su paso por el certamen, su descubrimiento tardío de la pasión por el chocolate y, de manera fundamental, realizó una férrea defensa de la educación técnica, manifestando su preocupación ante la posibilidad de que se eliminen los sextos años en dichas instituciones.

"La escuela técnica te da las herramientas para salir adelante" sostuvo para darle paso a contar sus primeros pasos en su descubrimiento del arte pastelero. Durante la entrevista, en el programa "No Tan Distintos", Durán no ocultó su inquietud respecto a la situación que atraviesan los colegios técnicos, señalando que existe un proyecto que busca reducir la duración de la currícula escolar. "En este momento está pasando que quieren sacar los sextos años de las escuelas técnicas. Y es una problemática muy fuerte", advirtió con preocupación, compartiendo que el panorama es complejo tanto para el alumnado como para el cuerpo docente.

"Me parece muy importante que todos tomemos conciencia de apoyar a los docentes, y a los chicos también, que hacen un esfuerzo muy grande. Los chicos que van a escuelas técnicas hacen doble turno", destacó, resaltando el valor del compromiso diario de los estudiantes.

En ese sentido, la pastelera utilizó su propia historia como ejemplo del impacto positivo de la escuela pública y técnica, habiéndose formado inicialmente en la escuela EBYMA de San Rafael. "El premio me lo voy a llevar en el alma para siempre, pero quiero que esto sea... que se visibilice. Estoy infinitamente agradecida a la escuela que me dio las herramientas para poder haber llegado hasta acá", remarcó.

El camino al subcampeonato y el arte del chocolate

Al ser consultada sobre los pormenores de la competencia en la que obtuvo el segundo puesto -donde la cordobesa Melina García se alzó con el primer lugar-, Durán describió la experiencia como un desafío personal más que una disputa contra sus pares. "No competíamos entre nosotros, sino era como un desafío para cada uno, y fue una forma de demostrar lo que realmente sentimos: es apasionante", relató.

El certamen, de una alta exigencia técnica, constó de una jornada de 7 horas en la que cada participante debió elaborar dos postres que no superaran los 700 gramos, 36 bombones de dos variedades y una escultura de chocolate de un metro veinte de altura máxima, utilizando la marca Tronador, patrocinadora del evento.

"El año pasado, por ejemplo, se me partió dos veces la escultura dentro del campeonato", recordó sobre sus inicios en el torneo, explicando las dificultades físicas que conlleva trabajar este material: "El chocolate tarda en solidificar. Uno puede tener ideas súper creativas, pero si uno no respeta el tiempo del chocolate... por fuera se pega y por dentro termina húmedo, lo que hace que se quiebre".

A pesar de haber dedicado gran parte de su vida a la pastelería tradicional y al decorado de tortas, Veronica confesó haber descubierto su verdadera vocación de manera tardía. "Descubrí la pasión por el chocolate y la pasión por este arte... lo descubrí a los 41 años, o sea, una locura. Yo consideraba que mi pasión era decorar tortas. Descubrí la pasión en el contacto con el chocolate", concluyó entusiasmada, ponderando la nobleza y versatilidad del producto.

Agradecimientos y presente laboral

Finalmente, la subcampeona dedicó un espacio para agradecer a quienes hicieron posible su participación a nivel logístico y emocional, destacando el apoyo incondicional de sus tres hijos, sus padres, sus hermanos y, de forma particular, al padre de sus hijos, Sergio, quien colaboró activamente en el diseño lumínico de la escultura presentada.

En la actualidad, Verónica Durán canaliza su labor profesional en su pastelería ubicada en la calle Chile 912 (San Rafael), un proyecto que lleva adelante junto a sus socias y amigas, caracterizado por la producción de pastelería personalizada y de diseño a pedido de sus clientes.