Hincha ensangrentado: "Los policías se sacaban fotos con las radiografías"

El joven que fue retirado con el rostro ensangrentado de las tribunas del Maracaná antes del partido de Argentina - Brasil dio un crudo testimonio. Leé y mirá lo que dijo.

La brutal agresión de la Policía brasileña a hinchas argentinos en el Maracaná ensució lo que debió haber sido una fiesta del fútbol e hizo peligrar el partido. Una imagen de un joven con la cara ensangrentada retirado en camilla recorrió los diarios y portales de noticias.

El protagonista de esa foto se llama Eugenio, un argentino que vive en Río de Janeiro que brindó un crudo relato al canal TyC Sports sobre el calvario que vivió él y otros hinchas de la Albiceleste.

"No había barras bravas argentinos, sí de Brasil y al lado nuestro. Estábamos tranquilos en nuestro sector. Comenzó un tumulto y entró un cordón policial. En vez de separar, entraron a los palazos. No peleé ni nada. Yo me caí y me di la cabeza contra uno de los parantes que hay para dividir la escalera en el Maracaná. Cuando me levanto en la camilla dentro del hospital del Maracaná tenía las manos esposadas y llenas de sangre".

Detalló que "uno de Atlanta tenía dos huesos del brazo quebrados y el dedo chico también. Los mismos policías que aparecen en los videos se sacaban fotos con las radiografías de él, se sacaban selfies con nosotros como trofeos de guerra. Estaban contentos y sentían que eran héroes. Si no hubiese habido personas del consulado, yo creo que hubiésemos cobrado ahí adentro también".

Finalmente fue liberado pero después de pagar una multa ya que en el Maracaná existe un juzgado especial que dicta sentencias exprés para los hinchas que supuestamente cometan delitos en las tribunas, que se resuelven con multas económicas, aunque también hay penas por racismo.

Eugenio dijo que "a los ocho que estábamos ahí nos juzgaron juntos, como que fuimos parte de una muchedumbre que armó el quilombo y todos fuimos responsables de lo mismo, que enfrentamos a la Policía, que armamos una guerra. Tuvimos que pagar 200 reales de fianza, no teníamos otra opción".