Fabiana Prieto expone en el Museo Carlos Alonso
"Siento que me hablan las formas, los colores, las texturas, los aromas" dijo la artista a InfoYA!
La artista visual Fabiana Prieto está a días de cumplir un anhelo largamente esperado como es exponer sus obras en uno de los museos más importantes de Mendoza. Y será este viernes 29 de mayo a las 20:00, cuando descubra al público su nueva muestra "Compás...donde el caos encuentra equilibrio" en el Museo Carlos Alonso de la Ciudad de Mendoza.
El diálogo con InfoYA! fluyó entre bastidores y emociones y demostró la pasión que la artista vuelca en cada una de sus obras.
¿Qué es para vos crear arte?
El crear es una necesidad interna muy fuerte, es un motor que me moviliza y hace que miles de cosas me motiven, me inspiran, le da sentido a mi vida. Si tuviera que poner en palabras lo que siento cuando pinto: felicidad, alegría, conocimiento, disfrute, emoción, interés, pasión.
¿Qué entra en juego en tu proceso creativo?
En todo proceso creativo se pone en evidencia todas nuestras vivencias, experiencias, la esencia de nuestro interior. Crear a conciencia revela formas que ya están, son reveladas en este proceso de creación. Leí en un momento estas palabras "habitar el proceso", es estar consiente en tu propia realidad, es ser consciente de tu propio proceso creativo. Es como un dialogo silencioso, donde siento que me hablan las formas, los colores, las texturas, los aromas.
¿Cómo definirías las obras de esta exposición?
Las series son dos lenguajes, que buscan lo mismo, dar forma a aquello que no lo tiene todavía, recolectar, ordenar y revelar formas que ya existen en la experiencia. En ambas puedo manifestar o hacer visible mi universo interno. No son dos series separadas, son dos modos de construir sentido, de construir formas sensibles que invitan a la contemplación y el reconocimiento de todo aquello que es esencial en el Ser. Es la bellísima función del Arte.
¿Qué sugieren tus mandalas?
Con el mandala trabajo desde el orden, la geometría y la repetición que construyen una estructura que me contiene. Cada mandala es un intento de ordenar lo invisible, dibujarlo es encontrar el ritmo secreto de ese orden que necesito. Construirlo es buscar ese orden dentro de un caos interno, funciona como un mapa que me centra, me equilibra, me ordena. Siento calma, una mezcla de paz, alegría y euforia por lo creado. Siento que me refugio en su estructura.
¿Y con tus obras de collage?
Con el collage trabajo desde el fragmento, la superposición y el azar. Me dejo emocionar por el papel, dejo que el material me hable, no impongo un orden. El collage es como la vida sin filtros: es todo aquello que no encaja, trabajo con lo que sobra, esta todo aquello que no puedo ordenar del todo. Es lo opuesto al mandala, desarma todo orden. Es todo lo vivido, lo fragmentado, lo casual.
¿Cada uno de ellos tiene un fuerte mensaje artístico y espiritual?
El mandala busca un orden a través del equilibrio, el collage irrumpe, se construye con todo lo que no encaja. Para mí es el lenguaje clarísimo de lo incierto, todo surge desde la unión de fragmentos. En el mandala busco un centro, una forma de ordenar lo que siento y lo que vivo. En el collage, en cambio, dejo que el mundo irrumpa.
¿Se fusionan ambos lenguajes?
Si el mandala reúne y organiza, el collage fragmenta y expone. Aquí nos encontramos con lo que no controlo del todo: lo inesperado, lo que llega, lo que insiste en existir. Es como que en toda mi obra trabajo en ese cruce permanente: entre la necesidad de sentido y lo potente de lo incompleto. Uno contiene u el otro desborda, uno busca la armonía, el otro deja ver la herida, la tensión, lo abierto.
¿Cuál es el elemento común de tus obras?
El círculo. Ambas series se complementan. Ambas obras presentan el mismo formato: el círculo. Elijo el círculo sin saber del todo porque, o tal vez sí, porque es a la forma que siempre vuelvo. No posee esquinas, no ofrece una dirección, es un trazo continuo. Cuando dibujo un círculo algo se delimita, pero no se cierra, es como se abre un adentro. El circulo sostiene lo que yo no logro sostener, donde todo queda dentro, me permite estar, permanecer.