El consumo de carne cayó a su nivel más bajo en 20 años
Mientras la producción se achica y los precios suben por encima de la inflación. Son 15 kilos menos que dos décadas atrás
El consumo de carne vacuna en la Argentina cayó en a su registro más bajo de las últimas dos décadas. De acuerdo con un informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), durante los últimos 12 meses (febrero 25-febrero26), el consumo per cápita fue equivalente a 47,3 kilos por año, lo que significó una reducción de alrededor de 1,2 kilos por habitante por año y una baja interanual del 2,5 por ciento.
El número refleja el registro más bajo en dos décadas y profundiza una tendencia descendente que se mantuvo desde el pico de 69,4 kilos, alcanzado en 2008. Este nivel históricamente bajo responde a múltiples factores económicos y productivos, tales como una mayor demanda externa, una menor cantidad de animales que llegan a faena y el arrastre de la sequía de 2022.
Ciccra indicó que estos valores tienen una diferencia de casi 15 kilos por persona comparado con 2005, cuando el indicador rondaba los 62,2 kilos por persona por año.
El informe también señaló que el consumo doméstico perdió participación en la estructura de destino de la producción nacional. Entre 2011 y 2015, la demanda interna llegó a representar más del 91% de la carne vacuna producida, con un pico de 94,8% en 2014. Sin embargo, desde 2016 hubo una declinación considerable: para 2017 la participación bajó al 83%, cayendo al 68% en 2024. La proyección de Ciccra para 2026 estima un consumo interno equivalente al 72,9% del total producido.
Baja en la producción y carne más cara
De acuerdo con la entidad, entre enero y febrero de 2026, la producción de carne vacuna sumó 457 mil toneladas res con hueso, lo que representó una contracción de 9,1% frente a igual bimestre de 2025, es decir, 45,5 mil toneladas menos.
El resultado se contrapone con la evolución de los precios. En el mercado de Cañuelas, el valor del animal en pie incrementó un 8,5% en febrero de 2026 respecto al mes anterior, con un ritmo interanual de aumento del 72,7%. De hecho, el kilo vivo mantuvo el mayor precio relativo respecto al índice general de precios mayoristas en 15 años.
En tanto, los precios minoristas relevados por el Indec muestran que los cortes de carne acumularon un alza aproximada del 12% en los dos primeros meses de 2026, el doble que la inflación general que ronda el 6% para ese período.
Esta diferencia se refleja también en el cierre de la oferta. En febrero de 2026, la faena de hacienda vacuna quedó un 10,7% por debajo del mismo mes del año anterior: 924.300 animales procesados en 337 establecimientos. La industria frigorífica registró uno de los niveles de actividad más bajos en cuarenta y siete años para un mes de febrero, ubicándose en el puesto número 37 del ranking histórico elaborado por Ciccra.
Crecen las exportaciones
En contraste, las exportaciones de carne vacuna aumentaron a comienzos de 2026. Los envíos al exterior sumaron 124 mil toneladas res con hueso en los dos primeros meses del año: un alza interanual del 6,6%. En ese mismo lapso, se certificaron 43.600 toneladas peso producto (tn pp), un 13,5% más que en el año anterior, compensando la merma de los embarques a China con ventas superiores a Estados Unidos, Israel, Alemania y Países Bajos.
El valor promedio de exportación de la tonelada peso producto alcanzó USD 7.362, con un aumento del 30% sobre enero de 2025 y un aporte mayor en mercados como Israel, Europa y China. Por su parte, los envíos a Estados Unidos y Brasil mostraron un incremento menor. La mejora del precio internacional, sumada al mayor volumen exportado, permitió que los ingresos por exportaciones crecieran un 47,6% entre enero de 2025 y enero de 2026, según Ciccra, alcanzando USD 321 millones. De este crecimiento, el 63,1% responde a la suba de los precios y el 36,9% al aumento en cantidad exportada.