Crearon el registro de médicos obligatorio para recetar cannabis medicinal

Se dio a conocer este miércoles en el Boletín Oficial de la provincia. Sólo podrán indicar tratamientos con cannabis los profesionales inscriptos y autorizados

El Gobierno de la provincia oficializó este miércoles, mediante un decreto que fue publicado en el Boletín Oficial, la creación de un Registro obligatorio para médicos que prescriban cannabis con fines medicinales. 

Los profesionales deberán inscribirse en el denominado Registro Provincial de Médicos Prescriptores de Cannabis de uso medicinal que será un requisito indispensable para todos los que indiquen este tipo de tratamientos o se desempeñen como directores médicos en asociaciones y fundaciones vinculadas a la temática.

La inscripción será obligatoria y quienes no estén registrados no podrán prescribir cannabis medicinal, ya que no contarán con la autorización oficial requerida.

El trámite para ingresar al Registro se realizará de manera digital y será evaluado por distintas áreas técnicas del Ministerio, mientras que la autorización final quedará en manos del titular de la cartera sanitaria.

La habilitación tendrá una vigencia de tres años y deberá renovarse al vencimiento, cumpliendo nuevamente con los requisitos exigidos. La normativa también prevé la cancelación del registro en casos de incumplimiento de las leyes vigentes o sanciones profesionales.

Entre los requisitos obligatorios, los médicos deberán tener la matrícula vigente en la provincia, acreditar formación específica en farmacología de cannabinoides, salud mental y buenas prácticas de prescripción, y poseer especialidad en áreas como psiquiatría, neurología o dolor y cuidados paliativos. Además, deberán adherir a los protocolos clínicos establecidos por la autoridad sanitaria.

El cannabis solo podrá indicarse con fines terapéuticos y deberá registrarse en la Historia de Salud Integrada (HSI), incluyendo diagnóstico, dosis, producto indicado y duración del tratamiento. La resolución prohíbe expresamente su uso sin diagnóstico o con fines no medicinales.

Asimismo el Ministerio de Salud implementará mecanismos de control, auditoría y seguimiento de las recetas para detectar posibles irregularidades. Además, se estableció un período de adaptación de seis meses, durante el cual los profesionales deberán informar las prescripciones realizadas en formato papel.