Callar los suicidios no ayuda: abordarlos con responsabilidad sí
El miedo a siquiera pronunciar la palabra nos deja fuera de lo que puede ser "esa palabra de aliento" para socorrer a quienes se encuentran en situaciones difíciles. ¿Cómo debo proceder frente a conductas llamativas de alguien que tengo cerca?
Las soluciones mágicas no existen en ningún ámbito, sin embargo, el poder que puede representar la información correcta en el momento justo: salva vidas. Info YA! fue parte de una capacitación brindada desde el hospital público semanas atrás en torno a la temática de los suicidios, dado que es una preocupación que inquieta mucho por el alto índice de hechos registrados en San Rafael.
Las personas, todas, cual sea el ámbito en el que se desempeñan deben comprender que en materia de suicidios hay dos caminos y la responsabilidad social debe estar a la altura de ser el lado que "socorre a tiempo", para ello conocer las alarmas es el primer paso.
Atender cualquier comentario que la persona haga al respecto. Lejos de lo que se piensa comúnmente: "la persona que se suicida, lo dice", cerca del 80% de personas que se suicidaron habían comentado su intención antes, o habían dado muestras de ello.
La idea de "el que quiere suicidarse no lo dice" es uno de los mitos más arraigados y que más interfieren en su prevención. El 60% de las personas que se suicidaron habían buscado ayuda la semana antes, e incluso un 18% acudió al médico el mismo día que se suicidó en nuestro país.
¿Qué hago si identifico que alguien habla del tema, o deja entrever que quisiera perpetrar un acto contra su vida? ¿Le pregunto directamente?
Hablar sobre suicidio, no induce al suicidio, al contrario, puede ser la única, y/o la última ocasión de esa persona de retractarse y analizar su intención suicida. Hablar es una importante herramienta sobre todo para que la persona pueda ver que alguien está atento y le preocupa ayudarlo/a, incluso escucharlo sin juzgar, jamás.
Conocer los espacios de Salud Mental es otra de las herramientas, sobre todo del sector público, como lo es el Hospital Schestakow, que además de contar con profesionales y espacios para adultos, tienen el área destinada a jóvenes de entre 13 y 17 años, desde el año 2022.
Las familias sanrafaelinas deben hacer el ejercicio permanentemente de poner en valor la importancia de la salud psicológica y sobre todo erradicar la vieja creencia de que "los psicólogos y psiquiatras son para locos".
Explicarles a nuestros seres queridos que "pensar en el suicidio no te convierte en un loco, un débil, o un cobarde" expresarles que, aunque poco se hable al respecto: muchas personas tienen este tipo de ideas, y han encontrado otras alternativas, de acuerdo a lo que cuentan los profesionales de la salud.
Sepan que no es suficiente con recomendarle acudir a pedir ayuda, cada persona debe comprometerse a acompañarlos ya sea al hospital, al centro de salud mental, a un espacio de ayuda religiosa, etc., o contar con un tercero que pueda sumarse a este abordaje.
Campaña "La última foto"
Una ONG de Londres fue la creadora de la campaña "La última fofo" en la que se ve a quienes decidieron suicidarse con caras felices. Esta iniciativa buscó romper con alguno de los mitos sobre el suicidio, hablar de salud mental y concientizar.
¿Qué no se debes hacer nunca?
· En ningún caso, debe minimizarse el riesgo, restarle importancia, frivolizar ,o tratar el tema como una "llamada de atención", cuando alguien habla de suicidarse, no está llamando la atención: está pidiendo ayuda, para una situación que no sabe cómo gestionar.
· Reprender o reprochar: "cómo puedes pensar así", "a mí no se me ocurriría hacer lo que estás haciendo", "hay que estar loco para querer matarse", "el suicidio es de cobardes", "Hay que ser muy valiente para suicidarse...".
· Retar, Cuestionar, desafiar, provocar: "Si quisieras matarte de verdad ya lo habrías hecho", "hazlo si quieres valiente...".
En el caso de que quienes tengan conductas o expresiones preocupantes y no sean del entorno familiar o íntimo, es importante que puedan hablar con sus familias, para ponerlos en aviso y trabajar en la ayuda colectiva.
Datos que duelen:
· Cada 40 segundos, alguien, en algún lugar del mundo, se quita la vida.
· En Argentina, muere una persona cada tres horas por suicidio, según el último informe de la Dirección de Estadísticas e Información de Salud, que depende del Ministerio de Salud de la Nación
· En el caso de los suicidios en jóvenes y adolescentes, las curvas de los últimos años van hacia arriba, de hecho, es la segunda causa de muerte por causas externas (detrás de los siniestros viales) entre los 15 y 29 años.
El suicidio es prevenible, pero es necesario empeñar los esfuerzos de manera coordinada y sistemática. "Hablar salva vidas".
Búsqueda de ayuda:
· Línea nacional 135 del Centro de Asistencia al Suicida
· solicitar turno con derivación de Centro de Salud o escuelas al E- mail: diaps@gmail.com.
· En el caso de que sea una urgencia, asistir por Guardia, y si se trata de alguna persona que se niegue a ser ayudada puede solicitarse mediante el Juzgado una orden para que desplacen una ambulancia al hogar donde se encuentre la persona que quiera atentar contra su vida.