Antes de Colapinto: las exhibiciones de la F1 que se hicieron en Buenos Aires
Desde las presentaciones de Red Bull y Williams en este siglo, hasta las icónicas carreras de los 40' y 50', los antecedentes de vértigo y velocidad en el asfalto porteño
A menos de dos semanas del Franco Colapinto Road Show 2026, la expectativa del público por ver al piloto argentino es total; tal es así que las entradas ya están agotadas. Sin embargo, la del próximo 26 de abril no será la primera vez que un monoplaza de la Máxima se pasee por las calles de Buenos Aires, ya que los antecedentes de vértigo registran exhibiciones y hasta múltiples carreras en la ciudad de la furia.
La última vez que se llevó a cabo una exhibición en la Capital Federal fue en diciembre de 2012, en el mismo circuito, montado sobre las avenidas Libertador y Sarmiento, que recorrerá el pilarense. En aquella ocasión, la presentación estuvo a cargo del australiano Daniel Ricciardo, quien compitió 14 temporadas en la F1 (2011-2024), a bordo del RB7 de Red Bull, auto con el que la escudería de la bebida energizante se quedó con la doble corona en los campeonatos de Pilotos y Constructores en 2011 y que logró 18 sobre 19 poles positions.
En 2008, el escocés David Coulthard, quien obtuvo 13 victorias y 62 podios en la Máxima entre 1994 y 2008, manejó el RB3 por la Avenida 9 de Julio e hizo vibrar al público porteño.
Durante la semana previa a los 200 kilómetros de Buenos Aires en 2007, José María López giró a bordo del FW29 , que utilizó Williams en aquella temporada, en el Autódromo Oscar y Juan Gálvez. Pechito, quien contó con una oportunidad trunca de llegar a la F1 con el fallido equipo USF1, fue el último representante nacional en hacer rugir los motores de un monoplaza del Gran Circo en su tierra natal.
Si rebobinamos aún más en el tiempo, encontraremos que hubo otras ocasiones en las que los autos más veloces del planeta atronaron el asfalto porteño. La Costanera Sur en los años 30, junto a Retiro y Palermo en los 40 y la Costanera Norte en los 50, también fueron sedes del vértigo y la velocidad.
Una de las fechas que quedó grabada a fuego en el calendario del automovilismo argentino fue el 6 de febrero de 1949. Aquel día, bajo una lluvia torrencial en los Bosques de Palermo, Oscar Alfredo Gálvez se convirtió en el primer argentino en derrotar a los europeos. La carrera se celebró en el marco de las Temporadas Internacionales, en las que los pilotos del Viejo Continente recorrían el globo para medirse con los valores locales con máquinas del tipo Grand Prix que fueron la base del Mundial de F1 que comenzó a disputarse en 1950.
En febrero de 1951, seis meses antes de su histórica victoria en el GP de Gran Bretaña (la primera de un argentino en la Máxima), Froilán González se impuso en dos oportunidades con una Ferrari en una serie de carreras no puntuables celebradas en Costanera Norte.
Sin embargo, un lúgubre accidente en 1960 dio lugar a la ordenanza 17.348/60, que prohibía las carreras de autos en el ámbito porteño, salvo en el Autódromo, inaugurado en 1952. De hecho, aquella norma, que finalmente fue derogada en 2011, fue una de las tantas trabas con las que se encontró el proyecto que se pensó a inicios de los 90 para repatriar a la F1, que buscaba montar un trazado callejero de 4380 metros en Palermo, que incluía las avenidas por las que transitará Colapinto con el Lotus E20. Aquella iniciativa no prosperó y el operativo retorno se cristalizó el 9 de abril de 1995 en el Gálvez.