Accidentes fatales: los fallecidos en moto ya igualan a los muertos en autos
La mitad de las víctimas fatales registradas el año pasado en San Rafael iban en motocicletas, según datos oficiales. Las causas.
La percepción generalizada es que cada vez hay más accidentes en los que se ven involucradas las motocicletas.
Esta sensación se ve confirmada con las estadísticas viales. Basta mencionar que la mitad de las víctimas fatales del año pasado en San Rafael eran personas que circulaban en motos.
Según datos del Ministerio de Seguridad proporcionados a Info YA!, en el 2025 se reportaron un total de 13 fallecidos en el lugar del accidente, de los cuales 7 eran usuarios de motos y 6 iban en vehículos de cuatro ruedas.
Hay que aclarar que el total de víctimas mortales es mayor debido a que en esta estadística el ministerio no contabiliza a los accidentados que fallecieron posteriormente en el hospital. Entre estos hay algunos ciclistas y por eso no quedaron reflejados en la primera estadística.
De todos modos, esto sirve para mostrar la alta incidencia de los rodados de dos ruedas en los accidentes viales.
Un motociclista falleció el 14 de diciembre en La Llave tras chocar con un guardarrail.
Causas y factores
Las causas son diversas pero una de ellas es la mayor cantidad de rodados menores, ya que en la última década y media hubo un crecimiento exponencial de estos vehículos en las calles debido a la mayor facilidad para adquirirlas, lo que llevó a muchos a pasar de la bici a la moto, o de andar a pie o en colectivo a moverse en dos ruedas.
También hay que mencionar la imprudencia de muchos motociclistas que no respetan las normas de tránsito o que hacen un manejo imprudente o temerario sin tener en cuenta la alta velocidad que pueden alcanzar.
Tampoco toman conciencia que quienes van en moto siempre llevan las de perder en un choque con un auto, camioneta o camión porque no tienen una carrocería protectora, sino que el mismo cuerpo es la "carrocería".
Esto lleva a que muchos de los sobrevivientes de una colisión terminen con lesiones permanentes o discapacidades, además de causar un gran gasto al Estado por la atención y recuperación en los hospitales públicos, que son quienes atienden a las víctimas de los hechos viales.